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La edad es el principal factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimer. El rápido crecimiento de la esperanza de vida asociado a la baja tasa de natalidad, colocan a España como el noveno país más envejecido del mundo, y a su vez,  como el noveno con mayor prevalencia de la enfermedad. Pero las consecuencias de esta tendencia no son sólo sanitarias; el impacto social y financiero que produce la inversión de la pirámide poblacional preocupa también a organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional.

En los últimos años la inversión económica para la investigación dentro de las intervenciones están destinadas a encontrar soluciones que amortigüen el efecto del deterioro cognitivo asociado a la edad, motivadas por ofrecer una mejor calidad asistencial a un menor coste.

Foto de Erich Ferdinand.

Las terapias no farmacológicas son una alternativa eficaz ante los fármacos. Foto de Erich Ferdinand.

Mientras que tratamientos farmacológicos como los anticolinesterasa parecen eficaces para algunos pacientes, se ha demostrado que no mejora la evolución para la gran mayoría de ellos, y que al final salen caros. Un enfoque alternativo al farmacológico y de carácter preventivo son los tratamientos no farmacológicos cognitivos (TNFC). Los TNFC son usados para aminorar el impacto del deterioro cognitivo asociado a la edad, enlenteciendo el progreso biológico de neurodegeneración.

Los TNFC hacen referencia a intervenciones conductuales que tienen como objeto mejorar la cognición en individuos los cuales han experimentado un deterioro cognitivo en su funcionamiento. Estas intervenciones involucran un rango amplio de actividades distintas, incluyendo la actividad mental. Actualmente existen muchas propuestas sobre TNFC, cada una diferenciada por su enfoque teórico.

Pero no todas las TNFC son eficaces como agentes promocionales de la salud o preventivos de enfermedades tan duras como la demencia. Un reciente estudio de muchos estudios concluye que este tipo de intervenciones tan sólo sería eficaz como agente promotor y preventivo en personas sanas o con deterioro cognitivo, pero en ningún caso para pacientes con demencia.

Desde Neuroname, estamos diseñando un tipo de TNFC innovador, a través de la lectura de otras terapias que se han demostrado eficaces. Nosotros apoyamos la promoción de la salud desde un enfoque no farmacológico.

Foto del autor

José Félix Mozo del Castillo

Posee experiencia en el campo del emprendimiento, donde ha sido reconocido por alguno de sus proyectos por entidades como Fundación Telefónica, Banco Santander y otras. Ha recibido formación especializada tanto en el ámbito de las demencias neurodegenerativas como en la esfera del emprendimiento.