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Tendencias

Según la organización mundial de la salud (OMS) las formas o causas de la demencia son múltiples y diversas. La mayoría de los diagnósticos de demencia son de enfermedad de Alzheimer que representan aproximadamente 70% de los casos. Otras formas de demencia son la demencia vascular, la demencia por cuerpos de Lewy y la demencia frontotemporal (degeneración del lóbulo frontal del cerebro).

Un grupo de investigadores de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) ha identificado una posibilidad nueva de tratamiento para la demencia frontotemporal, que cada vez aumenta más el porcentaje de casos de demencia en personas menores de 60 años.  El secreto está en las células madre de pacientes con una mutación que predispone a padecer esta demencia. Catherine Verfaillie, investigadora principal del estudio, sostiene que utilizar las células madre pluripotentes (iPS) permitirían modificar las demencias que afectan a pacientes de edad avanzada.

Foto de Derrick Tyson (licencia creative commons)

Las células madre pluripotentes (iPS) permitirían modificar las demencias que afectan a pacientes de edad avanzada. Foto de Derrick Tyson (licencia creative commons).

Las células madre pluripotentes (iPS) son un tipo de células madre que se caracterizan por ser capaces de generar prácticamente todo tipo de tejidos. Estas células se derivan de una célula diana no  pluripotencial. El equipo de científicos descubrió en pacientes con demencia frontotemporal un defecto que impedía un desarrollo neuronal normal que podía corregirse recuperando el aspecto original de estas células madre.

Según Verfaillie las células iPS pueden ser utilizadas para entender mejor la demencia frontotemporal y podrían ayudar al desarrollo de terapias que eliminen o reduzcan la degeneración de las neuronas corticales. El equipo de científicos ha llegado a esta conclusión  tras ver los resultados obtenidos en la creación de células iPS en tres pacientes con una mutación en el gen GRN. Dichas células fueron modificadas para convertirse en neuronas corticales.

Los resultados obtenidos han sido publicados en Stem Cell Reports y ponen de manifiesto según los investigadores, que la mutación de este gen causa un defecto en la neurona cortical, ya que altera la vía de señalización Wnt, un grupo de vías formadas por proteínas que transfieren las señales del exterior de una célula a través de la superficie receptora de dicha célula hasta su interior.

Los investigadores sostienen que estos hallazgos podrían ser el principio de una nueva terapia contra las enfermedades neurodegenerativas que afectan a cada vez a más personas mayores.

Fuente: Dmedicina

Actualmente se sabe que cada año la población mayor va en aumento. Este envejecimiento de la población supone importantes implicaciones para el sistema sanitario de la sociedad en general entre otras áreas. Una enfermedad de mala evolución y con altos costos para el sistema sanitario es la enfermedad renal crónica (ERC).

En un artículo de Marcello Tonelli y Miguel Riella publicado en la revista de nefrología, diálisis y transplantes se habla de esta enfermedad que cada vez padecen más personas. La enfermedad renal crónica (ERC) es una pérdida gradual de la función que ejercen los riñones (como por ejemplo eliminar los desechos y el exceso de agua) a largo plazo. La prevalencia de ERC es más alta en personas mayores y es un factor multiplicador  para personas que sufren de diabetes, hipertensión, enfermedad cardiaca y ACV (accidente cerebrovascular) ya que aumenta el riesgo de mortalidad.

En el envejecimiento estos procesos pueden ser muy comunes debido a que el riñón del anciano sano sufre una serie de cambios en su función renal. Entre los cambios que aparecen con más frecuencia se encuentran el descenso del filtrado glomerular (FG) y del flujo plasmático renal efectivo. Por ello dos de las pruebas más comunes para detectar la enfermedad son el análisis de sangre y la prueba de orina.

MBR Priza

La enfermedad renal crónica es una pérdida gradual de la función de los riñones a largo plazo. Foto de MBR Priza (Licencia Creative Commons).

En las guías KDOQI (Kidney Disease Outcomes Quality Initiative) la clasificación de la enfermedad renal crónica se divide en 5 estadios y se fundamenta en el grado de FG y el daño renal que sufre el paciente. Una limitación de esta guía es que no tiene en cuenta la influencia de la edad ni de otras alteraciones asociadas a la enfermedad renal, entre otras. Por la necesidad de hacer frente a esas limitaciones surgieron las guías KDIGO (Kidney Disease: Improving Global Outcomes) que mantienen su validez aplicable a toda la población.

La enfermedad renal crónica requiere de tratamiento. Lo más habitual en el manejo de las personas mayores con insuficiencia renal suele ser la diálisis que consiste en la eliminación de sustancias dañinas de la sangre cuando los riñones no pueden cumplir esa función. Los datos obtenidos en algunos estudios con pacientes que sufrían daño renal han indicado que la diálisis puede ser un tratamiento adecuado para las personas mayores, pero podría ser complicado para aquellos pacientes con mucha comorbilidad, ya que no mejora la evolución clínica en todos los pacientes.

Otra opción de tratamiento puede ser el trasplante renal, aunque puede encontrarse restringido a pacientes sin riesgo con una buena expectativa basal, ya que la cirugía en sí misma podría aumentar el riesgo de muerte en pacientes mayores.

En otro artículo de Pedro iglesias, Manuel Heras y Juan J. Díez publicado en la revista de nefrología se hace referencia al manejo del anciano con enfermedad renal que sufre diabetes. En dicho artículo se sostiene que los objetivos del control glucémico han de individualizarse en función de la expectativa de vida, la afectación de la función renal, los riesgos de hipoglucemia y la comorbilidad, en este sentido, se pone de manifiesto que la insulinoterapia permite un manejo adecuado de la hiperglucemia en las personas que sufren esta enfermedad.

Vinoth Chandar

En el envejecimiento esta enfermedad puede ser muy común debido a que el anciano sufre una serie de cambios en su función renal. Foto de Vinoth Chandar (Licencia Creative Commons).

Actualmente, aunque se tienen muchos datos sobre la ERC se requieren más investigaciones que incluyan a pacientes de edad avanzada y especifiquen como manejar las frecuentes comorbilidades que sufren los pacientes con ERC y que deben de tratarse, ya que en muchas ocasiones impiden un funcionamiento correcto del tratamiento. Sería aconsejable que se estudiaran con más profundidad los efectos de la insuficiencia renal en la calidad de vida de las personas mayores.

Es una labor importante que la población disponga de información sobre la enfermedad y las opciones de tratamiento. En definitiva, es necesario que la población permanezca informada sobre las consecuencias de esta enfermedad, su prevención y tratamiento. Desde la prevención siempre es recomendable llevar a cabo una dieta equilibrada y evitar el consumo de sustancias perjudiciales como por ejemplo el alcohol u otro tipo de drogas. Las personas con diabetes deben tener un control anual y realizarse las pruebas del riñón, el control de azúcar en la sangre y la presión arterial para evitar complicaciones.

Una de las mejores inciativas online para el conocimiento y abordaje de esta enfermedad es la empresa MyRenalHelp quienenes respaldados por un equipo de sanitarios trabajan cada día en ayudar y resolver los problemas de aquellas personas con estas afectaciones.

Tres estudios realizados por diferentes investigadores y publicados en revistas científicas como “Science” y “Nature Medicine” han concluido que la sangre joven rejuvenece.

Los estudios realizados con ratones han puesto de manifiesto que existe una proteína en la sangre de los ratones jóvenes de 2 meses que es capaz de rejuvenecer los músculos y el cerebro de ratones de 22 meses de edad que se encontraban en la última etapa de su vida, teniendo en cuenta que la esperanza de vida de estos ratones suele ser de dos años y medio. También encontraron los resultados opuestos, la sangre de los ratones más envejecidos perjudicó negativamente a los más jóvenes.

Por lo visto el responsable de este descubrimiento es el factor 11 de diferenciación del crecimiento celular (GDF-11), una proteína que aumenta el crecimiento de nuevas neuronas en el hipocampo, lo que podría suponer una mejora en el aprendizaje y la memoria. Este factor encontrado en la sangre joven también mejora el bulbo olfatorio (por lo que se podría recuperar en parte el olfato perdido) y la irrigación sanguínea del cerebro.

Foto de Iñaki Pérez de Albéniz (licencia creative commons)

La sangre joven podría rejuvenecer células y tejidos en el envejecimiento. Foto de Iñaki Pérez de Albéniz (licencia creative commons).

Según los estudios, los músculos y el corazón también se verían beneficiados, ya que los ratones que recibieron GDF11 aumentaron su fuerza y su capacidad de actividad física. Estos resultados obtenidos en ratones pueden ser esperanzadores para ver si se producen los mismos efectos en humanos, rejuveneciendo el cerebro del mismo modo que se ha observado en los ratones.

Se realizó un ensayo clínico con 18 personas que padecían la enfermedad de Alzhéimer para comprobar los efectos que tiene la sangre de personas jóvenes sobre esta patología. Los investigadores sostienen que en aproximadamente un año podría saberse si la sangre joven podría beneficiar a las personas que padecen de esta enfermedad incurable y temida asociada al envejecimiento.

Una de los coautores del estudio de la universidad de Harvard sostiene que esta es la primera demostración de un “factor de rejuvenecimiento” producido de forma natural y que podría revertir en envejecimiento de múltiples tejidos.

Por otro lado, otro de los equipos de investigadores observó los efectos de la sangre joven uniendo las pieles de los dos ratones, quedando así unidos sus sistemas de circulación. Se observó que cuando se unieron los ratones viejos y jóvenes algunas células en ratones viejos se revitalizaron. El neurocientífico Tony Wyss-Coray de la Universidad de Stanford en California, sostiene que con este avance “queda abierta la posibilidad de aislar los factores adicionales en la sangre”.

Por tanto, diversos estudios ponen de manifiesto que la sangre joven podría ser un factor rejuvenecedor en el envejecimiento. Aunque los autores sostienen que hacen falta más estudios e investigaciones para conocer los efectos y saber si realmente la sangre podría ser una “medicina” para diversas enfermedades como por ejemplo la enfermedad de Alzheimer.

                                                                              Fuente: Periódico ABC/ Revista Science

De la lectura de algunos de los párrafos del libro “La ciencia española entre la polémica y el exilio”-capítulo 7 “¿Hacia dónde va la ciencia?”- del matemático e informático Ernesto García Camarero, entramos en reflexión sobre nuestra trayectoria como proyecto científico, y por eso a continuación os dejamos la extracción literal de algunos párrafos que consideramos resumen muy bien el ecosistema actual, al cuál como promotores de la ciencia nos encontramos cada día:

1- La estructura política, económica, social y cultural de cada país ha influido en el desarrollo de “su ciencia”, bien sea en el planteo de los problemas surgidos de necesidades técnicas, bien sea en la organización de los estudios científicos, o por la libertad de pensamiento que la cultura y la filosofía de cada país hayan permitido.

2-Si desde el siglo XIX la idea de progreso de la Humanidad y el ideal de librepensamiento inspiraban la actividad científica, desde mediados del XX han sido superpuestos y están siendo sustituidos por la idea del enriquecimiento de las corporaciones globales y por la sumisión del pensamiento a una nueva ortodoxia en la que la ciencia es el dogma y las grandes corporaciones sus iglesias.

3-En este escenario apareció el movimiento anticientista, con el objeto de mantener la forma libre de hacer investigación científica, que nunca se debió perder.

4-En la mayor parte de los casos, la motivación de la investigación científica no es ni la dicha de la humanidad, ni la necesidad de la creatividad del investigador, sino que reside en una fuerte obligación social, ya que la publicación de resultados revierte en la propia promoción, en la conservación del empleo, o en la búsqueda de otro mejor.»

5-La ciencia actual sigue la misma estructura centralizada y jerárquica heredada de los años 50, aunque con más cantidad de nuevos y poderosos medios con los que subvencionan la investigación para asegurarse la apropiación de los resultados obtenidos.

6-Actualmente son tiempos de cambio: “…La idea de software libre, realizado mediante cooperación global, se está generalizando a otros dominios de creatividad científica y artística. Por eso la idea del Copyleft o de copia permitida, que surgió vinculada al software, empieza a emplearse también para proteger la libertad de difusión y de modificación de una gran diversidad de obras de otros tipos, como las producidas por el arte y la  ciencia, considerando que la creación y la cultura deben permanecer libres para crecer y desarrollarse adecuadamente.  Pero no es solo la manera de distribuir libremente la información la que nos sirve de nuevo modelo con relación a la producción científica. Analogía no completa, pues es solo un modelo parcial ya que en la investigación científica se necesitan más medios y recursos para realizar sus tareas (especialmente el uso de observatorios y de laboratorios) que los necesarios en la producción de software.

7-Sin embargo y pese a disponer ya de todas estas facilidades, la investigación científica se está haciendo todavía de manera compartimentada por países, en organizaciones jerárquicas, o realizada en grupos estancos, donde prima más la competición que la
colaboración. Las actuales son formas de investigación socialmente caras y poco eficaces y en las que las lineas de investigación son determinadas por pequeños grupos que tienen más en cuenta el lucro privado que el interés general. Además la manera actual de investigar conduce a la formación monopolios de poseedores herméticos del conocimiento científico, con las graves consecuencias que esto podría acarrear a la Humanidad.

8-Aunque en el siglo XXI han cambiado notablemente los medios, procedimientos e infraestructuras que facilitan la investigación científica y su difusión, sin embargo, la tendencia oficial de organización de la investigación científica sigue siendo el mantenimiento de “minorías sabias” (que recuerdan a los primitivos escribas egipcios) a las que se confía el crecimiento y conservación del conocimiento, en la linea del “interés oficial”, integradas en estructuras estrictamente jerárquicas.

Las abejas son uno de los animales más cooperativos de la Tierra. Foto de Natalie Sayin

Las abejas son uno de los animales más cooperativos de la Tierra. Foto de Natalie Sayin

Desde Neuroname siempre hemos apoyado la inovación colaborativa, y sin embargo, nos encontramos que desde la colaboración profesional aún existen grandes barreras.

Quizás, la dejadez y la prórroga en ciertos sectores profesionales con la que nos encontramos, pueda no ser causa de una falta de voluntad sino causa de un sistema  poco preparado organizativamente para que todos nos ocupemos de nuestros quehaceres y a la vez participemos en los de otros. ¿O quizás no?

¿Es posible controlar el cerebro de otra persona a kilómetros de distancia? Según el estudio de un equipo de neurocientíficos de la universidad Washington, en Estados Unidos, parece ser que sí. Lo que pensaba un participante era ejecutado por otro situado a 1500 metros de distancia. Esto hace posible que se produzca una comunicación cerebral aunque sea a nivel inconsciente.

El estudio, realizado por Rajesh Rao, Matthew Bryan, Andrea Stocco y colaboradores, pone de manifiesto que las comunicaciones cerebrales podrían ser una realidad en un futuro próximo, y ha sido publicado en la revista científica PLoS ONE. El equipo de científicos ha logrado conectar dos cerebros a más de un kilometro de distancia mediante una plataforma conectada a internet mientras los dos participantes jugaban a un videojuego que consistía en defender a una ciudad de un ataque enemigo.

Uno de los participantes podía ver el juego en la pantalla, pero sin poder disparar a los enemigos. El otro participante es el que tenía en la mano el disparador, que de modo contrario no podía ver la pantalla del videojuego. Este sistema permite registrar la actividad cerebral de un sujeto y convertirla en pulsos electricos en el cerebro de otro.

Para este estudio se utilizó un sistema de  electroencefalografía que se encargaba de registrar las señales eléctricas que producía el cerebro del participante que estaba concentrado en disparar. El participante que tenía que ejecutar los disparos llevaba un aparato de estimulación magnética transcraneal en el cerebro para controlar sus señales motoras.

Foto de Tim Sheerman-Chase (Licencia de Creative Commons)

Se podrían conectar dos cerebros a más de un kilometro de distancia mediante una plataforma conectada a internet. Foto de Tim Sheerman-Chase (Licencia de Creative Commons).

 

Queda constancia que las nuevas tecnologías hacen posible que se produzcan cosas que en un pasado cercano eran imposibles de imaginar. Quién diría que el control remoto de cerebros puede ser una realidad gracias a un software que se encargaba de descodificar las señales eléctricas del participante emisor para enviarlas por internet y proceder a su codificación para que el participante que recibía dicho mensaje pulsara el disparador, y todo ello en tan solo 650 milisegundos.

Andrea Stocco, coautor del estudio, explicaba que para un correcto funcionamiento del sistema es importante que el emisor y el receptor hicieran su trabajo, es decir, uno identificar el peligro y el otro pulsar el disparador. El equipo primero realizó un estudio piloto y posteriormente uno experimental, los sujetos eran ajenos a la tecnología utilizada y el software se desarrollo de manera que permitía que se realizara el trabajo sin necesidad de intervención durante el experimento. El periodo de ensayo se produjo en un periodo de tres meses por tres parejas diferentes de participantes y alcanzó una eficacia de entre  25% a un 83%.

Dicho estudio se compara con la investigación realizada por Giulio Ruffini, investigador español de la empresa starlab, en el que se creó un sistema que permitía un tipo de comunicación telepática y donde la mayor diferencia consistía en demostrar que es posible transmitir información de un cerebro a otro de forma consciente sin necesidad de estimular el cortex motor tal y como hacen Stocco, Rao y colaboradores.

El equipo de neurocientíficos de Washington sostiene que un futuro se podría romper la barrera del lenguaje y hacer posible la transmisión de pensamientos simples, esto podría ser un paso importante a nivel tecnológico y mejorar la calidad de vida de muchas personas que padecen diversos problemas. Aunque tal vez haya otras empresas con otros fines que estén interesadas en este sistema y en ese aspecto Stocco y colaboradores se plantean la existencia del dilema moral y los riesgos que podrían suponer  la comunicación entre cerebros.

Durante muchos años hablar de sexo era un tema tabú en muchas familias y especialmente hablar de sexo en la tercera edad se consideraba inconcebible. Actualmente se habla más de la sexualidad en la vejez, especialmente en el ámbito profesional. Con el envejecimiento se producen cambios físicos y fisiológicos que en algunas ocasiones produce que la sexualidad sea rechazada o negada.

Debemos integrar la sexualidad entre otros aspectos para comprender que el sexo en la tercera edad es algo normal y es importante  para el bienestar y calidad de vida de las personas mayores. En la ancianidad se suelen ocultar los deseos  y manifestaciones sexuales a jóvenes y adultos, debido a las críticas o a la falta de comprensión que estos tienen hacia la sexualidad en la vejez.

Antiguamente se consideraba que el sexo estaba ligado únicamente a la reproducción, no dejando sitio para la sexualidad en la tercera edad, debido a que el sexo se consideraba algo “de jóvenes” y se extendían prejuicios que obligaban a la gente mayor a dar la imagen social que se tiene de ellos, sin tener en cuenta sus necesidades y convirtiendo el sexo en la vejez en un tema tabú que permanece con los años y cuyas consecuencias negativas pueden convertirse en problemas de autoestima que sufren algunos mayores. Por ello, el anciano tiene que saber que tener deseos sexuales no es anormal, infrecuente o inmoral.

Foto de jqmj (Queralt) licencia creative commons

El sexo se consideraba algo de “jóvenes” promoviendo así los prejuicios de la sexualidad en la tercera edad. Foto de jqmj (Queralt) licencia creative commons.

Las parejas mayores deben dedicar un tiempo a su intimidad, proporcionándose el cariño que necesitan, sin renunciar a la sexualidad. En un estudio realizado por el CRAM (Comité Regional del Adulto Mayor) y publicado en la revista de estudios médico humanísticos se recogieron datos con respecto a la sexualidad de 170 adultos mayores. Como conclusiones de dicho estudio se observó lo siguiente:

La sociedad se equivoca al considerar a los ancianos como seres asexuados, ya que la mayoría de los encuestados mantenían relaciones sexuales y no influía la edad para mantener una actividad sexual. En el estudio se resalta la importancia de la actividad sexual para la mejora de la salud física y psicológica en el envejecimiento.

En la vejez está presente el amor y el orgasmo en el acto sexual, aunque también algunas personas manifestaron falta de deseo, de amor o tensión en la pareja. La estimulación más predominante en la tercera edad eran las caricias y los besos, y en menor medida las palabras. Es importante que el deseo sexual sea mutuo para que se realice el acto sexual de manera espontánea. Cuando no existe acuerdo, la comunicación entre los dos miembros de la pareja se vuelve fundamental.

Foto de Ben Smith (Licencia Creative Commons)

La sexualidad está presente a lo largo de todo el ciclo vital. En la tercera edad se puede tener una vida sexual satisfactoria. Foto de Ben Smith (Licencia Creative Commons).

Por tanto, los sentimientos, los deseos y las actividades sexuales están presentes a lo largo de todo el ciclo vital, y aunque se produzcan algunos cambios físicos y fisiológicos, ello no impide que en la ancianidad se pueda tener una vida sexual satisfactoria y plena.

Como diría Albert Ellis “Una sexualidad libre y placentera puede aportar a nuestras vidas una buena cantidad de disfrute y placer inofensivos”.

¿Cómo funciona la impresión 3D? Esta máquina es capaz de realizar “impresiones” a partir de diseños en 3D por ordenador, creando maquetas volumétricas. En la actualidad, cada vez está más extendido su uso en medicina ya que permitiría adaptar cada pieza fabricada por la impresora 3D a las características de cada paciente. Dispositivos más veloces de estas máquinas podrían llevar la micro impresión 3D de los laboratorios a la industria médica y electrónica.

Estas impresoras son capaces de imprimir estructuras del tamaño de unos cientos de nanómetros, pudiendo así realizar “stents” cardíacos, microagujas para vacunaciones indoloras y recipientes para el crecimiento de células y tejidos. ¿Podría también crear estructuras nanométricas del cerebro?

La compañía Nanoscribe, del Instituto de Tecnología Karlsruhe, en Alemania, está desarrollando una microimpresora 3D que permite crear complejas microestructuras en un tiempo record, concretamente lo hace 100 veces más rápido que las impresoras 3D en la actualidad.  Michael Thiel, Científico de Nanoscribe, asegura que la nueva tecnología puede crear las microestructuras en menos de un minuto, lo que sin duda revolucionaria el sector médico en la actualidad, pudiendo ser más rápidos y eficientes en la creación de estructuras dirigidas a mejorar la salud de los pacientes.

Foto de Ultra-lab (Licencia creative Commons)

Con impresiones 3D podrían crearse stents cardíacos y microagujas para vacunaciones indoloras entre otros. Foto de Ultra-lab (Licencia creative Commons).

Estas impresoras están siendo utilizadas para la investigación de materiales que podrían funcionar como catalizadores o generar estructuras más fuertes y ligeras. Sin embargo, la compañía espera que sus máquinas 100 veces más veloces puedan encontrar un uso comercial ya que Según Thiel, hay empresas de medicina, ciencia y nanotecnología que han mostrado su interés en estos equipos, ya que esta nueva tecnología podría, de manera rápida y económica, realizar estructuras de polímero que podrían ser utilizadas para realizar estructuras metálicas.

La tecnología utilizada detrás de estas microimpresoras 3D se denomina polimerización de dos fotones y funciona enfocando pequeños pulsos ultra cortos de luz láser cercano a un material sensible a la luz. Ese material se solidifica en los puntos de foco, de forma que el láser se mueve en tres dimensiones creando un objeto tridimensional.

Las impresoras que podemos encontrar en la actualidad mantienen el láser fijo y mueven el material sensible a través de los tres ejes con un sistema mecánico que hace tardío el proceso de impresión. Para una impresión más veloz, la nueva herramienta de Nanoscribe utiliza pequeños espejos móviles que reflejan el rayo láser en diferentes ángulos. Lo más pequeño que se puede crear con esta impresora mide cerca de 30 nanómetros, logrando una precisión excelente.

Algunas de las aplicaciones de esta tecnología en el ámbito de la medicina y la salud son la creación de diversas prótesis e incluso la creación de órganos y tejidos humanos, como el cerebro humano. Este es otro claro ejemplo de cómo la tecnología puede mejorar la salud y la calidad de vida de las personas.

Fuente: Revista InfoTechnology 

Gran parte de las enfermedades que son conocidas actualmente se diagnostican por la identificación de los síntomas asociados a dichas enfermedades junto con análisis de laboratorio. Un equipo de científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) de la Unidad Monterrey, en México, pretenden cambiar este concepto tradicional y anticiparse a la sintomatología de las enfermedades para detectar desde el principio si el organismo sufre alguna alteración.

El objetivo de este equipo a largo plazo es mejorar las soluciones mundiales para la detección de enfermedades de los organismos de salud pública en lo referente a los diagnósticos y tratamientos. Esto mejorará la detección temprana y reducirá los costos en la atención médica de pacientes. Para ello emplean la tecnología, la microelectrónica, la óptica y la biología molecular entre otras técnicas.

El grupo de científicos del Cinvestav están encabezados por el doctor José Luis García Cordero y están desarrollando una tecnología en forma de chips para la detección de enfermedades. Esta tecnología  podría emplearse durante una consulta médica para identificar en cuestión de minutos la presencia de algún signo de enfermedad en los pacientes.

Actualmente se encuentran realizando los primeros ensayos con algunos tipos de cáncer (próstata y mama), pero también pretenden diagnosticar enfermedades crónico-degenerativas, como es la diabetes. José Luis García Cordero ha explicado que esta tecnología funciona al descubrir la presencia de proteínas relacionadas con una determinada enfermedad (denominados biomarcadores) en pequeñas muestras de suero obtenidas de la sangre del paciente.

Foto de Jennifer Morrow (Licencia Creative Commons)

Esta tecnología podría emplearse durante una consulta médica para identificar en minutos la presencia de algún signo de enfermedad. Foto de Jennifer Morrow (Licencia Creative Commons).

La plataforma funciona con la técnica de microfluídrica, usando los mismos métodos de fabricación para semiconductores pero con canales micrométricos de plástico por donde se pasan las muestras de suero extraídas de la sangre de un paciente. Los chips utilizados son similares a los utilizados en algunos aparatos eléctricos y ordenadores, que con técnicas de fotolitografía, utilizan canales en relieve con fotorresina. Dentro de los canales se sitúan las pequeñas válvulas para tener un mayor control de las muestras de suero.

Según ha explicado el equipo de especialistas, una vez que se estructura el chip se introducen anticuerpos en las ranuras, estos anticuerpos reaccionan si esa muestra de suero contiene biomarcadores (proteínas) relacionados con una determinada enfermedad. “Los anticuerpos están pegados a la superficie del chip, al pasar una muestra del suero de un paciente enfermo, el biomarcador se pega al anticuerpo, lavamos y metemos otro anticuerpo de detección que se activa con un fluorocromo a fin de identificar con un microscopio de fluorescencia la presencia de la proteína que indica la presencia de la enfermedad”.

El doctor García Cordero explicó que “En el organismo hay indicios de una determinada enfermedad desde años antes de que se presenten los síntomas, existen algunas proteínas en la sangre que lo pueden identificar”. García Cordero y su equipo esperan que los dispositivos que están desarrollando sean empleados cada año por los médicos, quienes podrían detectar de una forma temprana si un paciente está desarrollando una determinada enfermedad.  También añade que una vez finalizados los estudios correspondientes podrán comercializar este chip de innovación tecnológica y que ya han establecido contacto con el Centro en Ingeniería y Desarrollo Industrial, CIDESI para una fabricación del producto a mayor escala.

Fuente: Periódico “El Universal”.

En Estados Unidos, concretamente en Santa Clara, California, las nuevas tecnologías han permitido la creación de un reloj pulsera que cuenta con un microchip que puede captar más de 300 movimientos por segundo. Además, la creación de una plataforma que permite el análisis de la información de estos movimientos resulta fundamental para poder conocer mejor las características de la enfermedad de Parkinson. Este proyecto ha sido presentado por  la Fundación Michael Fox y la empresa Intel. Michael Fox, actor estadounidense,  anunció en 1998 que padecía la enfermedad y por ese motivo creó la Fundación, para promover la investigación que permitiera encontrar una cura.

Todd Sherer, CEO de la Fundación Michael Fox, sostiene que actualmente se sigue midiendo la enfermedad de Parkinson de forma subjetiva y que esta tecnología permite “transformar nuestra capacidad de capturar y medir objetivamente la experiencia real de la enfermedad en los pacientes, desarrollando medicamentos para el  Parkinson, el diagnóstico y el tratamiento”.

Foto de Andrew Beeston (Licencia Creative Commons)

Esta nueva Tecnología permite medir objetivamente la enfermedad de Parkinson para un mejor diagnostico y tratamiento. Foto de Andrew Beeston (Licencia Creative Commons).

Algunos expertos sostienen que es fundamental el hecho de almacenar y analizar los datos de miles de personas que padecen la enfermedad de Parkinson para estudiar algunas de sus características, como los temblores, la lentitud en los movimientos y la calidad del sueño, ya que estos datos podrían permitir una progresión clínica de la enfermedad.

A través del acuerdo establecido entre la empresa Intel y la fundación Michael Fox se realizo un estudio en diferentes fases. En la primera fase 16 participantes con la enfermedad de Parkinson y 9 participantes sanos utilizaron estos dispositivos inteligentes con forma de reloj que funcionan con sensores junto con un teléfono durante un periodo de tres días. Todos los participantes tenían que registrar una serie de síntomas y las dosis de medicamentos que tomaban en una libreta. Los sensores del reloj se encargaban de transmitir toda la información sin interrupciones a la plataforma tecnológica para su análisis, almacenamiento y gestión.

Actualmente se sigue trabajando en la validación de estos dispositivos y en la interpretación de los datos obtenidos. Desde luego, la tecnología puede ser una herramienta muy útil para mejorar la calidad de vida de las personas que padecen diversas enfermedades, confiamos que un futuro herramientas como estas mejoren la salud y se esclarezcan nuevos datos con respecto a la investigación de esta enfermedad y de otras enfermedades relacionadas.

Actualmente es conocido que las personas con deterioro cognitivo leve (DCL) pueden tener mayores probabilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, hay escasez de estudios que proporcionen información sobre los patrones de conectividad funcional para poder distinguir entre pacientes que van a mostrar un deterioro progresivo y pacientes que van a evolucionar de una forma estable.

Con el objetivo de observar las diferencias en la conectividad funcional, un equipo de investigadores ha estudiado los mecanismos por los que algunos pacientes diagnosticados de deterioro cognitivo leve desarrollan la enfermedad de Alzheimer. El citado estudio ha sido publicado en la revista The journal of neurocience.

En el estudio, se registró la actividad cerebral de 19 participantes con deterioro cognitivo leve que desarrollaron la enfermedad de Alzheimer en el periodo de un año y 30 participantes con DCL cuyo diagnostico no varió en el año siguiente. No había diferencias de edad, sexo ni nivel educativo. Se utilizaron técnicas de estimación del volumen de sustancia gris y pruebas neuropsicológicas para observar la actividad cerebral de los pacientes con DCL.

Foto de Xavi Talleda

La magnetoencefalografía podría ser un biomarcador para determinar la probabilidad de evolución a Alzheimer de pacientes con DCL. Foto de Xavi Talleda.

Se utilizó la magnetoencefalografía, una técnica no invasiva que captura los campos magnéticos que genera el cerebro para analizar los patrones de actividad cerebral. Los participantes se mantuvieron en estado de reposo mientras se realizaron los registros. Se estimó la sincronización cerebral para determinan la forma en la que distintas regiones cerebrales se comunicaban entre sí.

Los resultados mostraron que los participantes con DCL con mayor probabilidad de desarrollar Alzheimer en comparación con los DCL que se mantuvieron estables, obtuvieron peores puntuaciones en pruebas de memoria episódica y semántica, y en pruebas de función ejecutiva. Se observó también un menor volumen en la corteza entorrinal izquierda, relacionada con la memoria. Se encontraron diferencias significativas en cinco conexiones entre la corteza cingulada anterior derecha y diversas zonas temporo-occipitales (principalmente en el hemisferio derecho).

En conclusión, los resultados obtenidos han mostrado que la magnetoencefalografía junto con las pruebas neuropsicológicas y las de sincronización cerebral permitieron clasificar correctamente a los participantes que desarrollarían Alzheimer y a los que no en un 90% de los 49 sujetos de la muestra. Los resultados sugieren que el incremento en la sincronización entre la corteza cingulada anterior y regiones temporo-occipitales derechas puede ser predictivo de cómo una persona con DCL puede llegar a desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

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