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Salud

Un estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de California de San Francisco (EE.UU.) ha descubierto que las bebidas azucaradas pueden promover la enfermedad, independientemente de la relación que tiene el azúcar con la obesidad o la diabetes. Pero… ¿El azúcar estará relacionado también con el envejecimiento?

En el estudio que ha sido publicado en la revista American Journal of Public Health y al cual se ha hecho referencia en la sección de salud del periódico ABC se ha encontrado que el consumo de bebidas azucaradas está asociado con el envejecimiento a nivel celular. Los resultados mostraron que los telómeros eran más cortos en las células blancas de la sangre o leucocitos de los participantes que admitieron consumir mayor cantidad de refrescos azucarados. Para explicar que son los telómeros, haremos referencia a una entrada ya publicada en Neuroname sobre dieta y longevidad en la que se explica que los telómeros son unas estructuras que protegen a las células de nuestro organismo para evitar el deterioro celular.

Estas estructuras marcan los extremos de las hebras de ADN en nuestros cromosomas y su trabajo es fundamental  para garantizar que éste se repara y copia correctamente. Cuando los telómeros se vuelven demasiado cortos, la célula muere, por ello, han sido asociados a diversas enfermedades relacionadas con el envejecimiento como diabetes, cáncer, o enfermedades del corazón.

Foto de Martin Cathrae (licencia creative commons)

Las bebidas azucaradas podrían adelantar el envejecimiento. Foto de Martin Cathrae (licencia creative commons).

El equipo de investigadores sostiene que el consumo de bebidas azucaradas de forma regular podría promover la enfermedad a través del envejecimiento celular de los tejidos y de un mal funcionamiento en el control metabólico de los azucares que consumimos. La investigadora Elissa Epel, autora principal de la estudio,  también sostiene que por primera vez se ha asociado que las bebidas azucaradas están relacionadas con el acortamiento de los telómeros y que sus resultados se mantenían independientemente de la edad, raza, ingresos económicos y nivel de escolaridad.

 Los autores sólo compararon la longitud de los telómeros y el consumo de refrescos azucarados en un solo punto de tiempo y por tanto no se puede demostrar la causalidad, por lo que han iniciado una nueva investigación en la que se realiza un seguimiento en tiempo real para encontrar los efectos de las bebidas azucaradas en el envejecimiento celular.

En el estudio se pone de manifiesto, que el consumo diario de una bebida azucarada de 600 ml estaba asociado a un envejecimiento biológico añadido de 4,6 años, estos efectos son comparables con los efectos perjudiciales del consumo de tabaco. Un 21% de los participantes del estudio (5.309 peronas) de entre 20 y 65 años reconoció beber al menos 600ml al día.

Autores del estudio sostienen que es importante saber qué alimentos acortan los telómeros y cuales los alargan, y en este caso parece que el consumo de bebidas azucaradas fue uno de los factores que tuvo una asociación negativa con la longitud de los telómeros. Por ello, algunos expertos sanitarios desaconsejan el consumo de este tipo de bebidas para la prevención de diversas enfermedades y la promoción de la salud en el envejecimiento, y sostienen que al igual que otras sustancias perjudiciales como el tabaco, los refrescos azucarados pueden ser adictivos y requieren de tratamiento.

Actualmente se sabe que cada año la población mayor va en aumento. Este envejecimiento de la población supone importantes implicaciones para el sistema sanitario de la sociedad en general entre otras áreas. Una enfermedad de mala evolución y con altos costos para el sistema sanitario es la enfermedad renal crónica (ERC).

En un artículo de Marcello Tonelli y Miguel Riella publicado en la revista de nefrología, diálisis y transplantes se habla de esta enfermedad que cada vez padecen más personas. La enfermedad renal crónica (ERC) es una pérdida gradual de la función que ejercen los riñones (como por ejemplo eliminar los desechos y el exceso de agua) a largo plazo. La prevalencia de ERC es más alta en personas mayores y es un factor multiplicador  para personas que sufren de diabetes, hipertensión, enfermedad cardiaca y ACV (accidente cerebrovascular) ya que aumenta el riesgo de mortalidad.

En el envejecimiento estos procesos pueden ser muy comunes debido a que el riñón del anciano sano sufre una serie de cambios en su función renal. Entre los cambios que aparecen con más frecuencia se encuentran el descenso del filtrado glomerular (FG) y del flujo plasmático renal efectivo. Por ello dos de las pruebas más comunes para detectar la enfermedad son el análisis de sangre y la prueba de orina.

MBR Priza

La enfermedad renal crónica es una pérdida gradual de la función de los riñones a largo plazo. Foto de MBR Priza (Licencia Creative Commons).

En las guías KDOQI (Kidney Disease Outcomes Quality Initiative) la clasificación de la enfermedad renal crónica se divide en 5 estadios y se fundamenta en el grado de FG y el daño renal que sufre el paciente. Una limitación de esta guía es que no tiene en cuenta la influencia de la edad ni de otras alteraciones asociadas a la enfermedad renal, entre otras. Por la necesidad de hacer frente a esas limitaciones surgieron las guías KDIGO (Kidney Disease: Improving Global Outcomes) que mantienen su validez aplicable a toda la población.

La enfermedad renal crónica requiere de tratamiento. Lo más habitual en el manejo de las personas mayores con insuficiencia renal suele ser la diálisis que consiste en la eliminación de sustancias dañinas de la sangre cuando los riñones no pueden cumplir esa función. Los datos obtenidos en algunos estudios con pacientes que sufrían daño renal han indicado que la diálisis puede ser un tratamiento adecuado para las personas mayores, pero podría ser complicado para aquellos pacientes con mucha comorbilidad, ya que no mejora la evolución clínica en todos los pacientes.

Otra opción de tratamiento puede ser el trasplante renal, aunque puede encontrarse restringido a pacientes sin riesgo con una buena expectativa basal, ya que la cirugía en sí misma podría aumentar el riesgo de muerte en pacientes mayores.

En otro artículo de Pedro iglesias, Manuel Heras y Juan J. Díez publicado en la revista de nefrología se hace referencia al manejo del anciano con enfermedad renal que sufre diabetes. En dicho artículo se sostiene que los objetivos del control glucémico han de individualizarse en función de la expectativa de vida, la afectación de la función renal, los riesgos de hipoglucemia y la comorbilidad, en este sentido, se pone de manifiesto que la insulinoterapia permite un manejo adecuado de la hiperglucemia en las personas que sufren esta enfermedad.

Vinoth Chandar

En el envejecimiento esta enfermedad puede ser muy común debido a que el anciano sufre una serie de cambios en su función renal. Foto de Vinoth Chandar (Licencia Creative Commons).

Actualmente, aunque se tienen muchos datos sobre la ERC se requieren más investigaciones que incluyan a pacientes de edad avanzada y especifiquen como manejar las frecuentes comorbilidades que sufren los pacientes con ERC y que deben de tratarse, ya que en muchas ocasiones impiden un funcionamiento correcto del tratamiento. Sería aconsejable que se estudiaran con más profundidad los efectos de la insuficiencia renal en la calidad de vida de las personas mayores.

Es una labor importante que la población disponga de información sobre la enfermedad y las opciones de tratamiento. En definitiva, es necesario que la población permanezca informada sobre las consecuencias de esta enfermedad, su prevención y tratamiento. Desde la prevención siempre es recomendable llevar a cabo una dieta equilibrada y evitar el consumo de sustancias perjudiciales como por ejemplo el alcohol u otro tipo de drogas. Las personas con diabetes deben tener un control anual y realizarse las pruebas del riñón, el control de azúcar en la sangre y la presión arterial para evitar complicaciones.

Una de las mejores inciativas online para el conocimiento y abordaje de esta enfermedad es la empresa MyRenalHelp quienenes respaldados por un equipo de sanitarios trabajan cada día en ayudar y resolver los problemas de aquellas personas con estas afectaciones.

Existe una amplia bibliografía acerca de cómo prevenir o retrasar enfermedades asociadas al envejecimiento, buscando tener una mayor longevidad y salud en la tercera edad.

Muchos trabajos científicos y psicoeducativos hacen hincapié fundamentalmente en la actividad física y cognitiva diaria, actividades que son beneficiosas para cualquier persona, sea cual sea su edad, sexo o raza. Sin embargo, también deberíamos promover y apoyar que estas actividades estén acompañadas de un contacto con otras personas, ya que el ser humano sano es indudablemente social, salvo excepciones como, por ejemplo, retiros espirituales.

Un factor determinante para la salud mental es el sentimiento de soledad “no elegida” y, especialmente, para adultos mayores, en quienes esta sensación personal puede llegar a ocasionar problemas de salud graves e incluso la muerte. Concretamente, los mayores que sienten soledad tienen un 59% más de probabilidad de sufrir enfermedades serias (enfermedades coronarias, artritis, depresión o trastornos del sueño) y un 45% más de riesgo de muerte prematura.

En tus manos está el sentirte o no sólo. Foto de Guildm20

En tus manos está el sentirte o no sólo. Foto de Guildm20

Esta afirmación queda reflejada en los datos desprendidos por los investigadores de la University of California San Francisco, quienes afirman en uno de sus estudios que el 43% de los adultos mayores dicen sentirse solos. El dato se considera más impactante al saber que únicamente el 18% vive sin compañía, y que el 25% de mayores sienten soledad sin estar solos. Por tanto, no hay que confundir: tener la compañía de otras personas, con soledad; pues la soledad es un término abstracto, subjetivo y complejo, con base emocional y no únicamente física.

Estos porcentajes son un toque de atención tanto a la red sanitaria como a la red social establecidas en una sociedad que deja desatendida a uno de los valores más importantes en otras culturas como son nuestros mayores, especialmente cuando ésta es una fase por la que tarde o temprano pasaremos todos.

Ampliar y conectar mejor la red social de este amplio colectivo mejoraría su calidad de vida. El estado mental sano se vincula en gran parte al bienestar subjetivo de la persona, y no sólo al estado objetivo de la misma. Este estado mental repercutirá en el rendimiento de los estados físicos y cognitivos, potenciando o deprimiendo nuestras aptitudes y actitudes. Por tanto, una mente sana necesita de un apoyo psicosocial y mentalidad positiva como sostenes emocional y motivacional que mantengan y aprovechen nuestras funciones cognitivas, no sólo estar acompañado, sino sentir que se está acompañado.

Por todo ello, iniciativas como las que se promocionan desde Mayoores fomentan la participación y valores sociales en este colectivo. Esta iniciativa se define como la primera Web Social para mayores de España. Según su cofundador y director de contenidos Hector Pascual “se trata de un punto de encuentro en Internet para relacionarse, compartir, ayudarse y disfrutar.”

Según la organización Mundial de la Salud (OMS) las enfermedades cardiovasculares (ECV) se deben a “trastornos del corazón y de los vasos sanguíneos”, como por ejemplo ataques cardiacos, hipertensión o insuficiencia cardiaca. Las principales causas de una enfermedad vascular son el consumo de tabaco, la inactividad física y una alimentación poco saludable.

Según una nota descriptiva de la OMS las ECV son la principal causa de muerte en todo el mundo. Esta enfermedad afecta por igual a ambos sexos, aunque más del 80% de las enfermedades cardiovasculares se producen en países de ingresos bajos y medios. Se estima que para el año 2030 morirán aproximadamente 23,3 millones de personas por ECV.

Un equipo de investigadores de la universidad de Northwestern y de la universidad de Illinois en Estados Unidos, ha creado un dispositivo móvil a través de un parche similar a la piel del ser humano totalmente invisible capaz de avisar a la persona que lo esté utilizando si está sufriendo problemas cardiovasculares en ese momento.

Foto Seattle Municipal Archives (Licencia creative commons)

El dispositivo es capaz de avisar a la persona si está sufriendo problemas cardiovasculares en menos de 30 segundos. Foto: Seattle Municipal Archives (Licencia creative commons)

El parche es capaz de detectar cualquier tipo de problema asociado al corazón debido a que puede procesar la temperatura corporal, la persona que lo esté usando verá que el parche ha cambiado de color si está sufriendo algún problema en menos de 30 segundos. Esta tecnología utiliza aproximadamente 3.600 cristales líquidos que detectan el calor corporal de la persona.

Funciona analizando el flujo de la sangre y la tasa de hidratación de la piel, posteriormente los datos son transmitidos a un algoritmo que interpreta los resultados y en función de ellos muestra en el parche un determinado color en base a la temperatura de la piel en la zona del cuerpo donde esté siendo empleado, y todo ello en menos de 30 segundos.

Los autores del estudio publicado en la revista Nature Communications, sostienen que este dispositivo es el primero que detecta tan fácilmente los problemas de corazón, y que además mide la sequedad de la piel de manera que al beneficiario del producto no le resulte invasivo. El parche puede utilizarse todo el día, la persona que lo esté utilizando no lo notará, debido a que es inalámbrico y muy cómodo, ya que se ajusta a la textura de la piel y adapta los sensores a ella.

Este tipo de tecnología podría mejorar la calidad de vida de las personas que sufren problemas cardiovasculares, aunque no debemos olvidarnos que es importante la prevención de este tipo de enfermedad debido a su incidencia en la población, evitando hábitos no saludables, e incluyendo en nuestra rutina diaria una dieta equilibrada y actividad física.

Un estudio realizado por un equipo de investigadores del University College London (Reino Unido) he encontrado que las personas que son optimistas y disfrutan de la vida tienen menor deterioro físico en la vejez. Es decir, las personas que disfrutan con lo que tienen y son positivas tienen una mayor independencia en las actividades de la vida diaria (hacer la comida, vestirse, ir a comprar, etc) y su deterioro físico es mucho más lento.

El equipo que realizo el estudio que ha sido publicado en la revista Canadian Medical Association Journal (CMAJ) realizó un seguimiento de ocho años a 3.200 participantes con edades de entre 60 a 90 años. El objetivo de los investigadores era descubrir la relación entre el bienestar emocional y el bienestar físico.

Andrew Steptoe, investigador principal del citado estudio, encontró que las personas que se mostraban más optimistas ante la vida tenían unas características en común, como estar casados, trabajar, haber tenido un nivel educativo y tener un buen estatus socioeconómico. Los participantes que mostraban niveles más bajos de satisfacción con la vida eran personas que habían sufrido enfermedades coronarias, diabetes, artritis o episodios depresivos.

Estudios realizados con anterioridad ya asociaban una vida feliz con una mayor esperanza de vida y un menor riesgo de enfermedades, pero a diferencia del estudio del equipo londinense,  no se analizaba el declive físico y funcional en las actividades de la vida diaria.

Foto de torbakhopper HE DEAD

Las personas que no disfrutan tanto de la vida tienen un riesgo tres veces mayor de padecer problemas en las actividades cotidianas. Foto de torbakhopper (Licencia Creative Commons).

El estudio también pone de relieve que hábitos negativos para la salud como pueden ser el sedentarismo, el tabaco, y el alcohol se encontraban asociados a una disminución de la capacidad para ver el lado positivo de las cosas que nos ofrece la vida.

Según Steptoe, la gente que no sabe ver “el lado positivo de las cosas” y que no disfrutan como tal, tenían un riesgo “tres veces mayor de desarrollar problemas en las actividades diarias” que las personas que sí eran optimistas y eran capaces de solucionar sus problemas para desempeñar sus actividades cotidianas.

Los autores del estudio analizaron el deterioro físico diario y la velocidad de los pasos al caminar para valorar la funcionalidad a nivel físico, ya que “la velocidad de la marcha al caminar puede considerarse uno de los primeros marcadores del deterioro y la fragilidad funcional”

Estos resultados ponen de manifiesto que es importante saber disfrutar de la vida y ser positivo en lo que nos acontece, ya que eso mejorará nuestra movilidad y salud en un futuro y mantendremos nuestra independencia para seguir realizando las actividades cotidianas. Los autores subrayan que se deberían realizar más estudios futuros, ya que ellos no tuvieron en cuenta la presencia de varias enfermedades al mismo tiempo (comorbilidad) ni la presencia de deterioro cognitivo, aunque este  no es el primer estudio que indica las ventajas de disfrutar de forma positiva de la vida en la salud.

Foto de arileu (Licencia Creative Commons)

Las personas optimistas ven mejor “el lado bueno” de las cosas, mejorando su salud en la vejez. Foto de arileu (Licencia Creative Commons).

Por ello os animamos a que intentéis vivir la vida con positividad y ver siempre el lado positivo de las cosas para resolver los problemas que nos surgen en nuestra vida, ya que gracias a ello, nuestra actitud será más positiva, con nosotros mismos y con las personas que nos rodean y mejorara nuestra salud física y psicológica, llevándonos a un envejecimiento más saludable.

El Equipo de Neuroname os desea unas felices fiestas y un Feliz año 2015.

“La vida tiene su lado sombrío y su lado brillante; de nosotros depende elegir el que más nos plazca”  -Samuel Smiles-

Durante muchos años hablar de sexo era un tema tabú en muchas familias y especialmente hablar de sexo en la tercera edad se consideraba inconcebible. Actualmente se habla más de la sexualidad en la vejez, especialmente en el ámbito profesional. Con el envejecimiento se producen cambios físicos y fisiológicos que en algunas ocasiones produce que la sexualidad sea rechazada o negada.

Debemos integrar la sexualidad entre otros aspectos para comprender que el sexo en la tercera edad es algo normal y es importante  para el bienestar y calidad de vida de las personas mayores. En la ancianidad se suelen ocultar los deseos  y manifestaciones sexuales a jóvenes y adultos, debido a las críticas o a la falta de comprensión que estos tienen hacia la sexualidad en la vejez.

Antiguamente se consideraba que el sexo estaba ligado únicamente a la reproducción, no dejando sitio para la sexualidad en la tercera edad, debido a que el sexo se consideraba algo “de jóvenes” y se extendían prejuicios que obligaban a la gente mayor a dar la imagen social que se tiene de ellos, sin tener en cuenta sus necesidades y convirtiendo el sexo en la vejez en un tema tabú que permanece con los años y cuyas consecuencias negativas pueden convertirse en problemas de autoestima que sufren algunos mayores. Por ello, el anciano tiene que saber que tener deseos sexuales no es anormal, infrecuente o inmoral.

Foto de jqmj (Queralt) licencia creative commons

El sexo se consideraba algo de “jóvenes” promoviendo así los prejuicios de la sexualidad en la tercera edad. Foto de jqmj (Queralt) licencia creative commons.

Las parejas mayores deben dedicar un tiempo a su intimidad, proporcionándose el cariño que necesitan, sin renunciar a la sexualidad. En un estudio realizado por el CRAM (Comité Regional del Adulto Mayor) y publicado en la revista de estudios médico humanísticos se recogieron datos con respecto a la sexualidad de 170 adultos mayores. Como conclusiones de dicho estudio se observó lo siguiente:

La sociedad se equivoca al considerar a los ancianos como seres asexuados, ya que la mayoría de los encuestados mantenían relaciones sexuales y no influía la edad para mantener una actividad sexual. En el estudio se resalta la importancia de la actividad sexual para la mejora de la salud física y psicológica en el envejecimiento.

En la vejez está presente el amor y el orgasmo en el acto sexual, aunque también algunas personas manifestaron falta de deseo, de amor o tensión en la pareja. La estimulación más predominante en la tercera edad eran las caricias y los besos, y en menor medida las palabras. Es importante que el deseo sexual sea mutuo para que se realice el acto sexual de manera espontánea. Cuando no existe acuerdo, la comunicación entre los dos miembros de la pareja se vuelve fundamental.

Foto de Ben Smith (Licencia Creative Commons)

La sexualidad está presente a lo largo de todo el ciclo vital. En la tercera edad se puede tener una vida sexual satisfactoria. Foto de Ben Smith (Licencia Creative Commons).

Por tanto, los sentimientos, los deseos y las actividades sexuales están presentes a lo largo de todo el ciclo vital, y aunque se produzcan algunos cambios físicos y fisiológicos, ello no impide que en la ancianidad se pueda tener una vida sexual satisfactoria y plena.

Como diría Albert Ellis “Una sexualidad libre y placentera puede aportar a nuestras vidas una buena cantidad de disfrute y placer inofensivos”.

¿Cómo funciona la impresión 3D? Esta máquina es capaz de realizar “impresiones” a partir de diseños en 3D por ordenador, creando maquetas volumétricas. En la actualidad, cada vez está más extendido su uso en medicina ya que permitiría adaptar cada pieza fabricada por la impresora 3D a las características de cada paciente. Dispositivos más veloces de estas máquinas podrían llevar la micro impresión 3D de los laboratorios a la industria médica y electrónica.

Estas impresoras son capaces de imprimir estructuras del tamaño de unos cientos de nanómetros, pudiendo así realizar “stents” cardíacos, microagujas para vacunaciones indoloras y recipientes para el crecimiento de células y tejidos. ¿Podría también crear estructuras nanométricas del cerebro?

La compañía Nanoscribe, del Instituto de Tecnología Karlsruhe, en Alemania, está desarrollando una microimpresora 3D que permite crear complejas microestructuras en un tiempo record, concretamente lo hace 100 veces más rápido que las impresoras 3D en la actualidad.  Michael Thiel, Científico de Nanoscribe, asegura que la nueva tecnología puede crear las microestructuras en menos de un minuto, lo que sin duda revolucionaria el sector médico en la actualidad, pudiendo ser más rápidos y eficientes en la creación de estructuras dirigidas a mejorar la salud de los pacientes.

Foto de Ultra-lab (Licencia creative Commons)

Con impresiones 3D podrían crearse stents cardíacos y microagujas para vacunaciones indoloras entre otros. Foto de Ultra-lab (Licencia creative Commons).

Estas impresoras están siendo utilizadas para la investigación de materiales que podrían funcionar como catalizadores o generar estructuras más fuertes y ligeras. Sin embargo, la compañía espera que sus máquinas 100 veces más veloces puedan encontrar un uso comercial ya que Según Thiel, hay empresas de medicina, ciencia y nanotecnología que han mostrado su interés en estos equipos, ya que esta nueva tecnología podría, de manera rápida y económica, realizar estructuras de polímero que podrían ser utilizadas para realizar estructuras metálicas.

La tecnología utilizada detrás de estas microimpresoras 3D se denomina polimerización de dos fotones y funciona enfocando pequeños pulsos ultra cortos de luz láser cercano a un material sensible a la luz. Ese material se solidifica en los puntos de foco, de forma que el láser se mueve en tres dimensiones creando un objeto tridimensional.

Las impresoras que podemos encontrar en la actualidad mantienen el láser fijo y mueven el material sensible a través de los tres ejes con un sistema mecánico que hace tardío el proceso de impresión. Para una impresión más veloz, la nueva herramienta de Nanoscribe utiliza pequeños espejos móviles que reflejan el rayo láser en diferentes ángulos. Lo más pequeño que se puede crear con esta impresora mide cerca de 30 nanómetros, logrando una precisión excelente.

Algunas de las aplicaciones de esta tecnología en el ámbito de la medicina y la salud son la creación de diversas prótesis e incluso la creación de órganos y tejidos humanos, como el cerebro humano. Este es otro claro ejemplo de cómo la tecnología puede mejorar la salud y la calidad de vida de las personas.

Fuente: Revista InfoTechnology 

Gran parte de las enfermedades que son conocidas actualmente se diagnostican por la identificación de los síntomas asociados a dichas enfermedades junto con análisis de laboratorio. Un equipo de científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) de la Unidad Monterrey, en México, pretenden cambiar este concepto tradicional y anticiparse a la sintomatología de las enfermedades para detectar desde el principio si el organismo sufre alguna alteración.

El objetivo de este equipo a largo plazo es mejorar las soluciones mundiales para la detección de enfermedades de los organismos de salud pública en lo referente a los diagnósticos y tratamientos. Esto mejorará la detección temprana y reducirá los costos en la atención médica de pacientes. Para ello emplean la tecnología, la microelectrónica, la óptica y la biología molecular entre otras técnicas.

El grupo de científicos del Cinvestav están encabezados por el doctor José Luis García Cordero y están desarrollando una tecnología en forma de chips para la detección de enfermedades. Esta tecnología  podría emplearse durante una consulta médica para identificar en cuestión de minutos la presencia de algún signo de enfermedad en los pacientes.

Actualmente se encuentran realizando los primeros ensayos con algunos tipos de cáncer (próstata y mama), pero también pretenden diagnosticar enfermedades crónico-degenerativas, como es la diabetes. José Luis García Cordero ha explicado que esta tecnología funciona al descubrir la presencia de proteínas relacionadas con una determinada enfermedad (denominados biomarcadores) en pequeñas muestras de suero obtenidas de la sangre del paciente.

Foto de Jennifer Morrow (Licencia Creative Commons)

Esta tecnología podría emplearse durante una consulta médica para identificar en minutos la presencia de algún signo de enfermedad. Foto de Jennifer Morrow (Licencia Creative Commons).

La plataforma funciona con la técnica de microfluídrica, usando los mismos métodos de fabricación para semiconductores pero con canales micrométricos de plástico por donde se pasan las muestras de suero extraídas de la sangre de un paciente. Los chips utilizados son similares a los utilizados en algunos aparatos eléctricos y ordenadores, que con técnicas de fotolitografía, utilizan canales en relieve con fotorresina. Dentro de los canales se sitúan las pequeñas válvulas para tener un mayor control de las muestras de suero.

Según ha explicado el equipo de especialistas, una vez que se estructura el chip se introducen anticuerpos en las ranuras, estos anticuerpos reaccionan si esa muestra de suero contiene biomarcadores (proteínas) relacionados con una determinada enfermedad. “Los anticuerpos están pegados a la superficie del chip, al pasar una muestra del suero de un paciente enfermo, el biomarcador se pega al anticuerpo, lavamos y metemos otro anticuerpo de detección que se activa con un fluorocromo a fin de identificar con un microscopio de fluorescencia la presencia de la proteína que indica la presencia de la enfermedad”.

El doctor García Cordero explicó que “En el organismo hay indicios de una determinada enfermedad desde años antes de que se presenten los síntomas, existen algunas proteínas en la sangre que lo pueden identificar”. García Cordero y su equipo esperan que los dispositivos que están desarrollando sean empleados cada año por los médicos, quienes podrían detectar de una forma temprana si un paciente está desarrollando una determinada enfermedad.  También añade que una vez finalizados los estudios correspondientes podrán comercializar este chip de innovación tecnológica y que ya han establecido contacto con el Centro en Ingeniería y Desarrollo Industrial, CIDESI para una fabricación del producto a mayor escala.

Fuente: Periódico “El Universal”.

En Estados Unidos, concretamente en Santa Clara, California, las nuevas tecnologías han permitido la creación de un reloj pulsera que cuenta con un microchip que puede captar más de 300 movimientos por segundo. Además, la creación de una plataforma que permite el análisis de la información de estos movimientos resulta fundamental para poder conocer mejor las características de la enfermedad de Parkinson. Este proyecto ha sido presentado por  la Fundación Michael Fox y la empresa Intel. Michael Fox, actor estadounidense,  anunció en 1998 que padecía la enfermedad y por ese motivo creó la Fundación, para promover la investigación que permitiera encontrar una cura.

Todd Sherer, CEO de la Fundación Michael Fox, sostiene que actualmente se sigue midiendo la enfermedad de Parkinson de forma subjetiva y que esta tecnología permite “transformar nuestra capacidad de capturar y medir objetivamente la experiencia real de la enfermedad en los pacientes, desarrollando medicamentos para el  Parkinson, el diagnóstico y el tratamiento”.

Foto de Andrew Beeston (Licencia Creative Commons)

Esta nueva Tecnología permite medir objetivamente la enfermedad de Parkinson para un mejor diagnostico y tratamiento. Foto de Andrew Beeston (Licencia Creative Commons).

Algunos expertos sostienen que es fundamental el hecho de almacenar y analizar los datos de miles de personas que padecen la enfermedad de Parkinson para estudiar algunas de sus características, como los temblores, la lentitud en los movimientos y la calidad del sueño, ya que estos datos podrían permitir una progresión clínica de la enfermedad.

A través del acuerdo establecido entre la empresa Intel y la fundación Michael Fox se realizo un estudio en diferentes fases. En la primera fase 16 participantes con la enfermedad de Parkinson y 9 participantes sanos utilizaron estos dispositivos inteligentes con forma de reloj que funcionan con sensores junto con un teléfono durante un periodo de tres días. Todos los participantes tenían que registrar una serie de síntomas y las dosis de medicamentos que tomaban en una libreta. Los sensores del reloj se encargaban de transmitir toda la información sin interrupciones a la plataforma tecnológica para su análisis, almacenamiento y gestión.

Actualmente se sigue trabajando en la validación de estos dispositivos y en la interpretación de los datos obtenidos. Desde luego, la tecnología puede ser una herramienta muy útil para mejorar la calidad de vida de las personas que padecen diversas enfermedades, confiamos que un futuro herramientas como estas mejoren la salud y se esclarezcan nuevos datos con respecto a la investigación de esta enfermedad y de otras enfermedades relacionadas.

En los últimos años se han llevado a cabo varios estudios sobre los efectos de algunos alimentos en el envejecimiento. Algunos expertos recomiendan la dieta mediterránea por su variedad de alimentos al comprobarse sus efectos beneficiosos sobre la salud. La dieta mediterránea ha sido relacionada con la disminución del riesgo de algunas enfermedades crónicas.

Un equipo de investigadores del Hospital Brigham y de Mujeres en Boston (EE.UU.), ha descubierto que el consumo de manera prolongada de este tipo de alimentación está asociado con telómeros más largos.

Pero… ¿Qué son los telómeros? Los telómeros son unas estructuras que están situadas en la parte de los extremos de los cromosomas que protegen a las células de nuestro organismo. Estas estructuras se van haciendo más pequeñas a medida que envejece el organismo y su función es proteger el extremo cromosómico para evitar el deterioro celular.

Foto de Giuseppe Milo (Licencia Creative Commons)

La dieta mediterránea protege el acortamiento de los telómeros, estructuras cromosómicas ligadas con el envejecimiento. Foto de Giuseppe Milo (Licencia Creative Commons).

El hecho de que los telómeros se hagan más pequeños se ha asociado con diversas enfermedades relacionadas con el hecho de envejecer, como por ejemplo diversas patologías cardiovasculares, aunque todavía no está del todo claro la función de estas estructuras y su papel dentro de la longevidad humana. Factores como el estrés y la inflamación pueden acelerar la disminución de los telómeros y la dieta mediterránea podría ser un amortiguador de esa aceleración.

Immaculata De Vivo, autora principal de dicho estudio, sostiene que los resultados obtenidos señalan a la dieta mediterránea como una herramienta de promoción de la salud y la longevidad. Las participantes del estudio fueron  4.676 mujeres sanas a las que se les midió la longitud de sus telómeros y se les realizó un cuestionario sobre su consumo alimentario. Los resultados mostraron que un consumo prolongado de alimentos incluidos en la dieta mediterránea estaba asociado con telómeros más largos.

El estudio ha sido publicado en la revista British Medical Journal donde Marta Crous-Bou, autora del trabajo sostiene que una alimentación saludable en general está asociado con telómeros más largos, pero es la dieta mediterránea con la que se observa una asociación más fuerte. Es importante que se siga una dieta en su conjunto ya que ninguno de los componentes por separado tuvo efectos en los telómeros.

Para futuras investigaciones los autores sugieren que se tengan en cuenta las interacciones entre los genes, la dieta y el sexo para observar las variaciones entre los habitos alimentarios y la longitud del telómero. Desde Neuroname os animamos a que incluyáis en vuestros hábitos una dieta saludable como es la mediterránea.

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