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Actualmente se sabe que cada año la población mayor va en aumento. Este envejecimiento de la población supone importantes implicaciones para el sistema sanitario de la sociedad en general entre otras áreas. Una enfermedad de mala evolución y con altos costos para el sistema sanitario es la enfermedad renal crónica (ERC).

En un artículo de Marcello Tonelli y Miguel Riella publicado en la revista de nefrología, diálisis y transplantes se habla de esta enfermedad que cada vez padecen más personas. La enfermedad renal crónica (ERC) es una pérdida gradual de la función que ejercen los riñones (como por ejemplo eliminar los desechos y el exceso de agua) a largo plazo. La prevalencia de ERC es más alta en personas mayores y es un factor multiplicador  para personas que sufren de diabetes, hipertensión, enfermedad cardiaca y ACV (accidente cerebrovascular) ya que aumenta el riesgo de mortalidad.

En el envejecimiento estos procesos pueden ser muy comunes debido a que el riñón del anciano sano sufre una serie de cambios en su función renal. Entre los cambios que aparecen con más frecuencia se encuentran el descenso del filtrado glomerular (FG) y del flujo plasmático renal efectivo. Por ello dos de las pruebas más comunes para detectar la enfermedad son el análisis de sangre y la prueba de orina.

MBR Priza

La enfermedad renal crónica es una pérdida gradual de la función de los riñones a largo plazo. Foto de MBR Priza (Licencia Creative Commons).

En las guías KDOQI (Kidney Disease Outcomes Quality Initiative) la clasificación de la enfermedad renal crónica se divide en 5 estadios y se fundamenta en el grado de FG y el daño renal que sufre el paciente. Una limitación de esta guía es que no tiene en cuenta la influencia de la edad ni de otras alteraciones asociadas a la enfermedad renal, entre otras. Por la necesidad de hacer frente a esas limitaciones surgieron las guías KDIGO (Kidney Disease: Improving Global Outcomes) que mantienen su validez aplicable a toda la población.

La enfermedad renal crónica requiere de tratamiento. Lo más habitual en el manejo de las personas mayores con insuficiencia renal suele ser la diálisis que consiste en la eliminación de sustancias dañinas de la sangre cuando los riñones no pueden cumplir esa función. Los datos obtenidos en algunos estudios con pacientes que sufrían daño renal han indicado que la diálisis puede ser un tratamiento adecuado para las personas mayores, pero podría ser complicado para aquellos pacientes con mucha comorbilidad, ya que no mejora la evolución clínica en todos los pacientes.

Otra opción de tratamiento puede ser el trasplante renal, aunque puede encontrarse restringido a pacientes sin riesgo con una buena expectativa basal, ya que la cirugía en sí misma podría aumentar el riesgo de muerte en pacientes mayores.

En otro artículo de Pedro iglesias, Manuel Heras y Juan J. Díez publicado en la revista de nefrología se hace referencia al manejo del anciano con enfermedad renal que sufre diabetes. En dicho artículo se sostiene que los objetivos del control glucémico han de individualizarse en función de la expectativa de vida, la afectación de la función renal, los riesgos de hipoglucemia y la comorbilidad, en este sentido, se pone de manifiesto que la insulinoterapia permite un manejo adecuado de la hiperglucemia en las personas que sufren esta enfermedad.

Vinoth Chandar

En el envejecimiento esta enfermedad puede ser muy común debido a que el anciano sufre una serie de cambios en su función renal. Foto de Vinoth Chandar (Licencia Creative Commons).

Actualmente, aunque se tienen muchos datos sobre la ERC se requieren más investigaciones que incluyan a pacientes de edad avanzada y especifiquen como manejar las frecuentes comorbilidades que sufren los pacientes con ERC y que deben de tratarse, ya que en muchas ocasiones impiden un funcionamiento correcto del tratamiento. Sería aconsejable que se estudiaran con más profundidad los efectos de la insuficiencia renal en la calidad de vida de las personas mayores.

Es una labor importante que la población disponga de información sobre la enfermedad y las opciones de tratamiento. En definitiva, es necesario que la población permanezca informada sobre las consecuencias de esta enfermedad, su prevención y tratamiento. Desde la prevención siempre es recomendable llevar a cabo una dieta equilibrada y evitar el consumo de sustancias perjudiciales como por ejemplo el alcohol u otro tipo de drogas. Las personas con diabetes deben tener un control anual y realizarse las pruebas del riñón, el control de azúcar en la sangre y la presión arterial para evitar complicaciones.

Una de las mejores inciativas online para el conocimiento y abordaje de esta enfermedad es la empresa MyRenalHelp quienenes respaldados por un equipo de sanitarios trabajan cada día en ayudar y resolver los problemas de aquellas personas con estas afectaciones.

Foto del autor

Natalia Sotelo

Licenciada en Psicología por la Universidad de Madrid, se ha especializado en el campo de la Psicogerontología. Máster Oficial en Psicogerontología (2013-2014).