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Jose Felix Mozo

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José FélixMozo del Castillo

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Resumen
Posee experiencia en el campo del emprendimiento, donde ha sido reconocido por alguno de sus proyectos por entidades como Fundación Telefónica, Banco Santander y otras. Ha recibido formación especializada tanto en el ámbito de las demencias neurodegenerativas como en la esfera del emprendimiento.

Artículos escritos:

    Perdonad si teneíais costumbre de seguir nuestras entradas. Estamos haciendo algunos cambios en general que nos hacen disponer de menos tiempo. Pero en recompensa a vuestra paciencia, hoy traemos un curioso experimento hecho en Inglaterra relacionado con 2 conceptos: actor perfomance y realidad virtual. Y esto empieza así: “Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Esta es la frase que no se sabe muy bien cuándo ni dónde pero que se ha atribuido al físico alemán Albert Einstein desde hace años. Y no es descabellado para nadie si un día se nos ocurre escribirla en un papel en grande, maquetarla, y colgarla en nuestra pared para verla todos los días que nos levantemos. Especialmente cuando en una actividad profesional sanitaria como la que ejercemos quienes nos atribuimos el título de “neuropsicólogos”, debemos por siempre tener esta frase presente, pues es nuestra responsabilidad explorar y descubrir nuevas fórmulas de evaluación e intervención que mejoren la calidad de vida de nuestros pacientes y en el menor tiempo posible. Y es por este último párrafo por el que he querido resumir un reciente estudio de lo más original, que aunque en su apariencia se aleje del objeto que estudia la neuropsicología clínica, versa sobre conceptos de esta disciplina y puede servirnos como fuente de inspiración hacia nuevas creaciones y aplicaciones de corte más clínico.
    Ondas en el cerebro

    Ondas en el cerebro

    El cerebro, que está en continuo funcionamiento (incluso en estados de sueño), emite ondas a distintas frecuencias para comunicar y sincronizar las distintas partes que lo componen. Por ilustrar este concepto con una imágen, podríamos usar el efecto que produce una campana de una iglesia al golpearla: emite ondas del sonido que nos sirve para que todos los ciudadanos del pueblo podamos escuchar ese mensaje. En el cerebro las ondas “fast-wave SMR “son un tipo de ondas Beta que oscilan entre 12-15HZ y que el cerebro produce en estados de concentración y relajación. A menudo estas ondas aparecen en combinación con otro tipo de ondas Beta de mayor frecuencia (15-21HZ) y ondas Theta (4-8HZ). En estudios previos se han encontrado en músicos correlaciones positivas entre estas ondas y la memoria de trabajo, atención, y habilidades motoras. Este tipo de ondas se deben distinguir de las ondas ”slow-wave SMR” compuestas por ondas tipo Alfa y Theta, y que han demostrado en algunas ocasiones relaciones con estados de “hipnagogia” (estados lúcidos de creatividad). Lo que en este estudio se plantean es muy ambicioso. La hipótesis formula que un entrenamiento en ondas Beta SMR en un contexto virtual de simulación de un escenario de teatro, podría mejorar la percepción de las habilidades de interpretación así como el resultado en su puesta en escena. Los autores consideran que estas condiciones facilitarían la transferencia de estados aprendidos en entornos virtuales con su mundo real. Y para ello diseñaron el siguiente experimento:
    En el teatro un actor debe entrenarse duramente para controlar su cabeza, su conducta, y sus emociones.Foto de Gabriel Saldana

    En el teatro un actor debe entrenarse duramente para controlar su cabeza, su conducta, y sus emociones.Foto de Gabriel Saldana

    Se seleccionaron 15 estudiantes con una media de edad de 23 años, pertenecientes al 2º año de estudios en arte dramático. Se hicieron 3 grupos, en uno de los grupos (Grupo I, N=5) se les entrenó a controlar algunas variables visuales y auditivas de un escenario de Realidad Virtual en 3D, a otro grupo (Grupo II, N=6) se les entrenó de la misma manera pero a través de escenas recreadas por ordenador en 2D, y al último grupo (Grupo III, N=4) se le seleccionó como grupo control. Tanto antes de comenzar con el estudio como posterior al estudio se evaluó a todos los alumnos con escalas de “Puesta en Escena” y “Estado de Flow”, diseñadas por la facultad RADA. Del mismo modo, tres expertos académicos valoraron la actuación de cada participante a través de un cuestionario estandarizado. En todas estas escalas se incluían variables como: actuación general, transformación vocal, expresión verbal, fluidez del movimiento, inhibición del movimiento, expresión imaginativa, grado de convicción, características imaginativas, creatividad, autoconfianza, sentido del control, seguridad, sentimiento de estar presente, y otras. Los expertos o jueces valoraron las variables atribuibles a la Puesta en Escena y los participantes las variables asociadas a su Estado de Flow. Para la intervención en cada grupo se intervino durante 300 minutos distribuidos a lo largo de 6 semanas, planteando para cada grupo los siguientes abordajes: Grupo I: A cada participante se le colocó un casco de lectura de EEG (Neurofeedback) en el que en función del tipo de producción de ondas que emitiese (rango: Alfa-Beta-Zeta-Delta) se recibía un tipo de feedback auditivo o visual. Cuando los participantes lograban producir de forma espontánea ondas de tipo Beta SMR (ondas de 15-21HZ y 4-8HZ) podían controlar el aumento y la disminución de la iluminación en el escenario así como también la disminución del ruido ambiental para un mismo escenario simulado virtualmente en 3D de un teatro. A cada participante se le proporcionaban unas gafas 3D. Grupo II: El planteamiento de abordaje era idéntico al del Grupo I pero esta vez la visualización del feedback era a través de un entorno simulado en una pantalla de ordenador y en formato 2D. Grupo Control: Se le proporcionó el casco de Neurofeedback en un escenario real pero sin que el participante pudiese tener ningún control ni feedback por su conducta. Se les dieron la instrucción de cerrar los ojos y visualizar que estaban en el escenario. Todos los participantes del grupo Control I mejoraron significativamente en todas las puntuaciones de las escalas y además adquirieron antes que el Grupo II el aprendizaje en el manejo del Neurofeedback. Todos los participantes sometidos a Neurofeedback relataron una mejora significativa en sus Puestas en Escena (o actuaciones) y Estados de Flow y los expertos académicos lo corroboraron en sus valoraciones, todo ello en comparación con el grupo control.
    Con Realidad Virtual mejoraban antes y más rápido en sus habilidades de actor.

    Con Realidad Virtual mejoraban antes y más rápido en sus habilidades de actor.

    Conclusiones: Este es el primer estudio que demuestra las ventajas para actuaciones creativas siguiendo el “fast-wave SMR training”. A pesar de constituir un estudio piloto, su planteamiento y diseño está verdaderamente bien hecho. En este caso nos han permitido concluir que a través de un aprendizaje por Neurofeedback en estados de relajación o concentración, se pueden asociar contextos donde presumiblemente se tienen estados de alteración y ansiedad, para así con 4 sesiones de entrenamiento poder extrapolar esas asociaciones y efectos hacia una mejor Puesta en Escena y Flow durante el escenario, lo que verdaderamente mejoraría la calidad de vida del sujeto entrenado. Una vez más la potencia de las intervenciones ecológicas con soporte en la realidad virtual, nos abre la puerta a seguir imaginando y formulando intervenciones en las que la simulación de entornos y el aprendizaje implícito por biofeedback pueden reportar grandes y rápidos aprendizajes útiles para la vida diaria de nuestros pacientes.

    ¿De qué nos sirve la memoria? Según Norman “el conocimiento debería estar en el mundo en vez de en nuestra cabeza”.

    Con esta sentencia quiere exponer que, por ejemplo, si nos acercamos a una puerta, debería ser obvio si se debe empujar o tirar para abrirla, o si estamos utilizando un fogón, debería ser obvio qué botón sirve para encender cada quemador. No deberíamos tener que recordar estas cosas, pues su mismo diseño las hace obvias. Este es el mismo principio que encontramos tras el concepto de “ayuudas mnésicas ambientales”. Desde no hace muchos años que saltaron las alarmas acerca de la correlación entre “la edad” y “el riesgo de padecer Alzheimer”, la preocupación sobre los temas de memoria han ido aumentando. Pero si nos bajamos por un momento de esa ola de pensamiento y reflexionamos sobre la verdadera utilidad de la memoria en nuestros tiempos, podríamos llegar a concluir que ya no la necesitamos.
    La dirección actual en la que evolucionamos no cuenta con la memoria.Foto: knezeves

    La dirección actual en la que evolucionamos no cuenta con la memoria.Foto: knezeves

      Con la llegada en el año 2000 de internet y el uso que cada uno hacemos de las nuevas tecnologías -calendarios informatizados, agendas electrónicas, relojes que nos avisan de citas y fechas señaladas, móviles que escanean caras para recordar sus nombres, dispositivos GPS adheridos a objetos para que no se nos pierdan,.. etc- .¿Quién necesita memoria?

    En este artículo publicado en la prestigiosa revista Science se analiza el efecto que las nuevas tecnologías tienen sobre nuestro cerebro y su conectividad. Lo que descubren es que la tecnología no sólo moldea nuestra conducta a nivel conductual sino que además nos está moldeando la conectivdad cerebral, adaptándola a entornos más flexibles y volátiles, muy distantes de lo que era el cerebro mucho antes. Otra forma de entenderlo sería con la siguiente metáfora: antes nuestra habilidad para escribir a mano era fundamental para comunicarnos y hacer difusión del conocimiento, sin embargo ahora, escribir a mano es una habilidad cada vez menos necesaria y que probablemente dentro de miles de años (si esto sigue así y aquí…) habrá desaparecido. En ese futuro que estamos planteando la predisposición innata con la que nacerán los bebés ya no será hacia la escritura manual, será, por ejemplo, hacia la escritura por ordenador. Y será en ese momento cuando si “nuestro hijo” no ha aprendido aún a escribir por ordenador le llevaremos al médico. Porque nuestro cerebro, ya habrá cambiado.

    Pero esta reflexión va un poco más allá, y es que además de cuestionarnos la utilidad de la memoria en nuestros tiempos, nos cuestionamos la posibilidad real de su correcto funcionamiento. En la era digital que vivimos, sobreestimulados y bombardeados por la abudante información que se genera cada segundo y que nos llega, ¿quién es capaz de memorizar todo lo que nos ocurre? y lo que es aún más dificil e importante… ¿Quien es capaz de separar la información relevante de la irrelevante?

    Siempre que se habla que “el cerebro es maravilloso” y se justifica con frases como “años conviviendo con él y no sabemos nada aún”…suelo pensar que estas frases han pasado a formar parte ya de nuestro “sota-caballo-y rey” de nuestro vocabulario, y como si cuando qusiéramos redactar algo acerca del amplísimo tema “cerebro” esas frases se disparasen automáticamente para comenzar nuestro discurso.

    Hasta hoy pensaba que estas frases eran sólo herramientas literarias para enfatizar. Pues de lo que estaba convencido es que sabemos, y mucho, sobre este órgano de casi kilo y medio. ¿Y por qué hasta hoy?:

    La "plasticidad" nos permite aprender y a la vez olvidar. Dirk Sebregts

    La “plasticidad” nos permite aprender y a la vez olvidar. Dirk Sebregts

    Una de las características físicas de nuestro cerebro que nos permite cada día seguir adquiriendo conocimiento nuevo y aprender, se denomina “plasticidad”. Hasta hoy esa permeabilidad o plasticidad del cerebro ha sido uno de sus puntos fuertes porque nos convierte en seres que cambiamos nuestro cerebro para aprender y adaptarnos al su medio (condición indispensable de supervivencia en estos tiempos cambiantes que vivimos).

    Esta mañana leyendo un artículo de un gran especialista en este tema-Stephen Grossberg- entiendí que eso físico que nos hace especiales y con una capacidad sorprendente para seguir aprendiendo, nos hace sin embargo muy vulnerables a tener problemas relacionados con la memoria, como por ejemplo: los olvidos cotidianos. ¿Es una paradoja verdad? Lo que nos permite aprender cosas nuevas nos permite a la vez olvidarlas….

    Este autor nos resume este descubrimiento de la siguiente manera: todos los recuerdos que se fijan en el cerebro se fijan en estructuras cerebrales más estables, indelebles y duraderas. Esas estructuras tienen casi siempre y de forma fija las mismas conexiones, y el mismo número de sinapsis. Es por ésto que son estructuras menos plásticas y maleables, y su función es conservar el recuerdo”.

    Sin embargo, existen otras estructuras cerebrales mucho más plásticas y maleables. con conexiones entre neuronas en constante cambio; plasticidad que nos permite adquirir conocimiento y eliminarlo para adaptarnos mejor al medio”.

    En el artículo de este autor, nos cuentan como de los últimos estudios sobre el Alzheimer, se está investigando con eliminar con fármacos la plasticidad de los cerebros de ratones, para descubrir si así, con estructuras más estables, son capaces de recordar más cosas…

    Fascinante ¿verdad?

    De la lectura de algunos de los párrafos del libro “La ciencia española entre la polémica y el exilio”-capítulo 7 “¿Hacia dónde va la ciencia?”- del matemático e informático Ernesto García Camarero, entramos en reflexión sobre nuestra trayectoria como proyecto científico, y por eso a continuación os dejamos la extracción literal de algunos párrafos que consideramos resumen muy bien el ecosistema actual, al cuál como promotores de la ciencia nos encontramos cada día:

    1- La estructura política, económica, social y cultural de cada país ha influido en el desarrollo de “su ciencia”, bien sea en el planteo de los problemas surgidos de necesidades técnicas, bien sea en la organización de los estudios científicos, o por la libertad de pensamiento que la cultura y la filosofía de cada país hayan permitido.

    2-Si desde el siglo XIX la idea de progreso de la Humanidad y el ideal de librepensamiento inspiraban la actividad científica, desde mediados del XX han sido superpuestos y están siendo sustituidos por la idea del enriquecimiento de las corporaciones globales y por la sumisión del pensamiento a una nueva ortodoxia en la que la ciencia es el dogma y las grandes corporaciones sus iglesias.

    3-En este escenario apareció el movimiento anticientista, con el objeto de mantener la forma libre de hacer investigación científica, que nunca se debió perder.

    4-En la mayor parte de los casos, la motivación de la investigación científica no es ni la dicha de la humanidad, ni la necesidad de la creatividad del investigador, sino que reside en una fuerte obligación social, ya que la publicación de resultados revierte en la propia promoción, en la conservación del empleo, o en la búsqueda de otro mejor.»

    5-La ciencia actual sigue la misma estructura centralizada y jerárquica heredada de los años 50, aunque con más cantidad de nuevos y poderosos medios con los que subvencionan la investigación para asegurarse la apropiación de los resultados obtenidos.

    6-Actualmente son tiempos de cambio: “…La idea de software libre, realizado mediante cooperación global, se está generalizando a otros dominios de creatividad científica y artística. Por eso la idea del Copyleft o de copia permitida, que surgió vinculada al software, empieza a emplearse también para proteger la libertad de difusión y de modificación de una gran diversidad de obras de otros tipos, como las producidas por el arte y la  ciencia, considerando que la creación y la cultura deben permanecer libres para crecer y desarrollarse adecuadamente.  Pero no es solo la manera de distribuir libremente la información la que nos sirve de nuevo modelo con relación a la producción científica. Analogía no completa, pues es solo un modelo parcial ya que en la investigación científica se necesitan más medios y recursos para realizar sus tareas (especialmente el uso de observatorios y de laboratorios) que los necesarios en la producción de software.

    7-Sin embargo y pese a disponer ya de todas estas facilidades, la investigación científica se está haciendo todavía de manera compartimentada por países, en organizaciones jerárquicas, o realizada en grupos estancos, donde prima más la competición que la colaboración. Las actuales son formas de investigación socialmente caras y poco eficaces y en las que las lineas de investigación son determinadas por pequeños grupos que tienen más en cuenta el lucro privado que el interés general. Además la manera actual de investigar conduce a la formación monopolios de poseedores herméticos del conocimiento científico, con las graves consecuencias que esto podría acarrear a la Humanidad.

    8-Aunque en el siglo XXI han cambiado notablemente los medios, procedimientos e infraestructuras que facilitan la investigación científica y su difusión, sin embargo, la tendencia oficial de organización de la investigación científica sigue siendo el mantenimiento de “minorías sabias” (que recuerdan a los primitivos escribas egipcios) a las que se confía el crecimiento y conservación del conocimiento, en la linea del “interés oficial”, integradas en estructuras estrictamente jerárquicas.

    Las abejas son uno de los animales más cooperativos de la Tierra. Foto de Natalie Sayin

    Las abejas son uno de los animales más cooperativos de la Tierra. Foto de Natalie Sayin

    Desde Neuroname siempre hemos apoyado la inovación colaborativa, y sin embargo, nos encontramos que desde la colaboración profesional aún existen grandes barreras.

    Quizás, la dejadez y la prórroga en ciertos sectores profesionales con la que nos encontramos, pueda no ser causa de una falta de voluntad sino causa de un sistema  poco preparado organizativamente para que todos nos ocupemos de nuestros quehaceres y a la vez participemos en los de otros. ¿O quizás no?

    Se está empezando a extender un nuevo concepto de Internet del que están empezando a aparecer primeras informaciones, pero que algunos expertos ya catalogan como la siguiente era de Internet. Pero ¿en qué consiste realmente el Internet de las Cosas?. Hoy en día, somos los usuarios los únicos que interactuamos con nuestro ordenador, teléfono o tableta. Pero ¿cómo sería si esa comunicación fuera también entre ellos mismos? Ha llegado el momento de que ciertos procesos se agilicen a través de la comunicación directa entre dispositivos.
    Dispositivos conectados con otros dispositivos pueden ayudar a nuestra memoria.

    Dispositivos conectados con otros dispositivos pueden ayudar a nuestra memoria.

      ¿Alguna vez se nos ha pasado tomar una medicación? ¿O no encontrábamos las llaves antes de salir de casa? ¿O se nos ha despistado nuestro/a nieto/a cuando hemos ido al parque? Aunque parezca que estos pequeños olvidos o despistes no suponen gran cosa al final del día, se convierten de media en un año de nuestra vida dedicado en exclusiva a este tipo de tareas. Todos estos problemas podrían empezar a tener una solución. Gracias al Internet de las Cosas, están surgiendo muchos dispositivos (pulseras, relojes, gafas, etc.) que nos ayudan a optimizar nuestro tiempo y nos proveen de información en tiempo real que hasta la fecha no podíamos haber imaginado que tuviéramos al alcance de un click. Ya no sólo nosotros podremos interactuar con nuestro teléfono o tableta, sino que estos dispositivos pueden hacerlo entre ellos, gestionando más información y optimizando recursos y tiempo.   Las nuevas tecnologías continúan avanzando a pasos agigantados e irán apareciendo diferentes sistemas similares con múltiples aplicaciones en campos tan dispares como la sanidad, el turismo o la industria. De este modo, cada vez más elementos complejos se están trasladando a nuestra vida diaria, con el objetivo de simplificar nuestra vida y mejorar el bienestar en todas sus etapas. Uno de estos sistemas que se encuadran en el Internet de las Cosas es WIMy que, al igual que Neuroname, trata de utilizar la tecnología para hacer más sencillo nuestro día a día. WIMy, consiste en un pequeño dispositivo, poco más grande que una moneda, que a través de una app instalada en nuestro teléfono nos podría avisar antes de que perdamos lo que más queremos o indicarnos dónde se encuentra algún objeto si lo hemos extraviado; o si, por ejemplo, algún amigo o familiar se aleja de nosotros. Nos ha parecido interesantísima esta propuesta de un equipo de jóvenes emprendedores de Bilbao, y puedes saber más sobre cómo funciona WIMy en los siguientes enlaces (1, 2, 3, 4). El futuro ya es presente, y es el que nos tocará vivir.

    La edad es el principal factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimer. El rápido crecimiento de la esperanza de vida asociado a la baja tasa de natalidad, colocan a España como el noveno país más envejecido del mundo, y a su vez,  como el noveno con mayor prevalencia de la enfermedad. Pero las consecuencias de esta tendencia no son sólo sanitarias; el impacto social y financiero que produce la inversión de la pirámide poblacional preocupa también a organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional.

    En los últimos años la inversión económica para la investigación dentro de las intervenciones están destinadas a encontrar soluciones que amortigüen el efecto del deterioro cognitivo asociado a la edad, motivadas por ofrecer una mejor calidad asistencial a un menor coste.

    Foto de Erich Ferdinand.

    Las terapias no farmacológicas son una alternativa eficaz ante los fármacos. Foto de Erich Ferdinand.

    Mientras que tratamientos farmacológicos como los anticolinesterasa parecen eficaces para algunos pacientes, se ha demostrado que no mejora la evolución para la gran mayoría de ellos, y que al final salen caros. Un enfoque alternativo al farmacológico y de carácter preventivo son los tratamientos no farmacológicos cognitivos (TNFC). Los TNFC son usados para aminorar el impacto del deterioro cognitivo asociado a la edad, enlenteciendo el progreso biológico de neurodegeneración.

    Los TNFC hacen referencia a intervenciones conductuales que tienen como objeto mejorar la cognición en individuos los cuales han experimentado un deterioro cognitivo en su funcionamiento. Estas intervenciones involucran un rango amplio de actividades distintas, incluyendo la actividad mental. Actualmente existen muchas propuestas sobre TNFC, cada una diferenciada por su enfoque teórico.

    Pero no todas las TNFC son eficaces como agentes promocionales de la salud o preventivos de enfermedades tan duras como la demencia. Un reciente estudio de muchos estudios concluye que este tipo de intervenciones tan sólo sería eficaz como agente promotor y preventivo en personas sanas o con deterioro cognitivo, pero en ningún caso para pacientes con demencia.

    Desde Neuroname, estamos diseñando un tipo de TNFC innovador, a través de la lectura de otras terapias que se han demostrado eficaces. Nosotros apoyamos la promoción de la salud desde un enfoque no farmacológico.

    Las enfermedades mentales suponen un coste equivalente al 3-4% del PIB europeo. En España, la depresión es el trastorno mental más frecuente, con una prevalencia de entre el 5 y el 10%, es decir, entre dos y cuatro millones de personas. Los expertos estiman que podría haber hasta seis millones de afectados por esta patología, la mitad de los cuales no estarían diagnosticados.

    La Dra. Morimoto es profesora adjunta de Psicología en el Weill Cornell Medical College, en Estado Unidos. Esta profesional, dirige distintas líneas de investigación sobre características de la depresión, déficits neuropsicológicos y alternativas de tratamiento y remisión.

    Las funciones ejecutivas del adulto mayor son el conjunto de habilidades cognitivas que permiten la anticipación y el establecimiento de metas, la formación de planes y programas, el inicio de las actividades y operaciones mentales, la autorregulación de las tareas y la habilidad de llevarlas a cabo de forma eficiente.

    Foto de BrookeHoyer

    Las nuevas tecnologías pueden resolver problemas como el de la depresión. Foto de BrookeHoyer.

    En el adulto mayor, tanto los déficits en las funciones cognitivas como la depresión son dos consecuencias comunes al envejecimiento, y predicen unos malos pronósticos de salud cognitiva para quien los sufre.

    Es por todo ello que el equipo de la Dra. Morimoto ha desarrollado un programa de ordenador de entrenamiento cognitivo como alternativa terapéutica de la depresión geriátrica y de los déficits en las funciones ejecutivas. Este tratamiento parecido a los videojuegos recibe el nombre de NCCR-GD y actualmente se encuentra en fase de experimentación, pero veamos los resultados de la investigación.

    El estudio comparó a un grupo de 11 adultos mayores entre 60-89 años, con depresión mayor y resistentes a los efectos del fármaco antidepresivo “escitalopram 20mg”; y por otro lado, a 33 personas a  las que no se les ofreció ninguna alternativa terapéutica.

    Tras 4 semanas de estudio encontraron que el 91% de los participantes que habían recibido la asistencia por ordenador mejoraba en la sintomatología igual que si hubieran sido tratados con el fármaco, sin embargo, los efectos del fármaco sólo aparecían tras 12 semanas. Los déficits ejecutivos y los síntomas de depresión se redujeron y cerca del 70% de los participantes experimentó una remisión completa de la depresión.

    Estos resultados son sin duda interesantes, pero no debemos precipitarnos. El número de participantes que probaron el tratamiento es todavía pequeño y debe seguir probándose con más gente. Especialmente resulta interesante conocer el diseño de esos juegos para que puedan seguir elaborándose intervenciones alternativas apoyándonos en la tecnología, al igual que hace Neuroname.

    La palabra “Mindfulness” es usada para describir una particular forma de prestar atención al momento presente y está caracterizada por una actitud receptiva y de no juzgar. La práctica de Mindfulness se encuentra dentro de las prácticas de meditación orientales, que están recibiendo en los últimos años una creciente atención.

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    La meditación tiene potentes beneficios para la salud. Foto de Patrick Doheny.

    La meditación ha recibido recientemente considerable atención en el ámbito sanitario por ser un enfoque potencialmente beneficioso para la prevención e intervención de enfermedades mentales.

    Muchos estudios han reflejado los efectos beneficiosos de la meditación en la estructura y funciones del cerebro, como por ejemplo: un incremento del rendimiento en lo que se denomina en neurociencia el circuito “default-mode network” -circuito de conexiones que conectan distintas partes del cerebro-, una mejora en la reorganización de los recursos cognitivos, y un aumento del grosor de la corteza cerebral -estructura que nos proporciona un mejor razonamiento y ejecución en nuestra vida diaria-.

    Además de estos efectos, aplicados en la práctica clínica, existe gran volumen de artículos que concluyen resultados beneficiosos en casos de depresión, ansiedad y enfermedad de Alzheimer entre otros.

    A pesar de ello, muchos profesionales permanecen todavía críticos y escépticos ante intervenciones basadas en esta práctica, debido a la falta de rigor científico en sus estudios.

    Desafortunadamente, las personas con Alzheimer van perdiendo su capacidad de cuidarse a sí mismas poco a poco, razón por la cual necesitan de alguien que se ocupe de ellos todo el día. Además de la pérdida de autogobierno y la dependencia que sufren en su estilo de vida, también se sabe que los pacientes con Alzheimer suelen sufrir depresión la cual a su vez empeora el deterioro de la memoria.

    Por otro lado, la persona que se ocupa de cuidar del paciente con Alzheimer, que suele ser alguien del círculo familiar, sufre particularmente al ver el avance de la enfermedad tan de cerca y suele presentar una incidencia creciente de ansiedad, depresión, disfunción inmune y otros síntomas que influyen negativamente en su salud además de una mayor tasa de mortalidad, según algunos estudios.

    Quizás sea conveniente proponer un espacio de terapias alternativas en vista de revisión, para todos aquellos equipos de trabajo con sus protocolos de intervención que día tras día hacen un esfuerzo por mejorar la calidad de vida de sus pacientes y familiares.

    Para ver el vídeo resumen de un minuto de este articulo pincha aquí.

    El valle de Hunza está situado en los Gilgit-Baltistán de Pakistán, una de las dos entidades políticas de Cachemira que se encuentran bajo control del mencionado país asiático. Lo curioso de este valle, más allá de las espectaculares montañas que lo rodean, radica en las personas que lo habitan. Unas personas que han sido objeto de muchos estudios y que parecen ser los poseedores de un secreto ansiado por muchos: la eterna juventud. Tienen aspecto caucásico y han sido objeto de varios análisis genéticos para intentar establecer vínculos con otras poblaciones. Algunos autores atribuyen este secreto a la dieta,otros destrozan el mito.

    hunza valley

    Montañas en el Valle de Hunza.

    Los habitantes del pueblo Hunza, ubicado en la frontera de la India con Pakistán, se parecen físicamente a los europeos, aunque hablan su propio idioma -el burushaski- que no se parece a ningún otro en el mundo, y profesan un islam especial, el ismaelita.

    Pero lo que más llama la atención de esta pequeña nación escondida entre las montañas es su capacidad de mantener su juventud y salud. Los Hunza se bañan en agua helada incluso a 15 grados bajo cero y juegan a juegos deportivos incluso hasta los 100 años. Las mujeres de 40 años parecen adolescentes y a los 65 años dan a luz. En verano comen frutas y verduras crudas y en invierno, albaricoques secos, brotes, granos germinados, semillas de cereal, frutos secos,  queso de oveja y leche de cabra fundamentalmente.

    El médico escocés Robert McCarrison, que describió por primera vez el “valle feliz” en su libro “Studies in Deficiency Disease”, hizo hincapié en que los Hunza casi no consumen proteínas. Al día comen en promedio 1.933 calorías, en las que se incluyen 50 gramos de proteínas, 36 gramos de grasa y 365 gramos de carbohidratos.

    Según las conclusiones de McCarrison, la dieta es el factor principal de la sana longevidad de esta nación. Por ejemplo, las naciones vecinas, que viven en las mismas condiciones climáticas pero no comen adecuadamente, padecen una variedad de enfermedades y tienen una esperanza de vida dos veces más corta.

    Las enfermedades tumorales, cardiovasculares o gastrointestinales son desconocidas para este pueblo, de hecho la enfermedad es algo poco común. Tampoco hay delincuencia juvenil ni divorcios, ni hay documentación de violencia en los últimos 150 años, lo que parece indicar que la paz y la colaboración son también un potente protector de salud.

    El vegetarianismo es la clave de su bienestar. Las frutas y verduras predominan en la dieta, los productos son completamente naturales y tienen periodos regulares de ayuno.  Los niños pequeños son amamantados hasta los 3 años. No comen antes de irse a la cama ni entre horas, y cuando comen sus comidas son ligeras.
    Hunza

    La clave de su longevidad podría estar en un estilo de vida saludable donde predomina la dieta y el ejercicio.

    Sobre el secreto de su longevidad, los habitantes de Hunza también recomiendan trabajar y moverse constantemente. Entre otros beneficios de este modo de vida figuran la alegría –los Hunza siempre están de buen humor– y el control de los nervios, no conocen el estrés.

    Es cierto que son un pueblo especial si los comparamos con sus vecinos. Aparte de una apariencia caucásica, los Hunza tienen una de las tasas de alfabetización más altas en comparación con otros distritos similares en Pakistán. Sus gentes se caracterizan por su cordialidad, cortesía y tolerancia.

    La mujer mantiene una independencia y estatus dentro de la tribu ya que tiene la misión de conservar y almacenar los alimentos, función vital, pues si se gasta demasiado alimento en verano puede haber escasez durante el invierno. Y aunque los Hunza son musulmanes, no exigen a las mujeres usar un velo que les cubra el rostro.

    Sin embargo, no todo está tan  claro. Otros expertos niegan que los Hunza sean diferentes a otras poblaciones. Según el Dr. John Clark, que estuvo 20 meses entre los Hunza, escribe en su libro LostKingdom of theHimalayas sobre estas gentes que enfermaban igual que otras poblaciones vecinas, sufrían malaria, disentería y otras enfermedades. Además, Clark también señala que los Hunza no tienen un calendario establecido y calculan su edad no por los años transcurridos desde su nacimiento sino como una estimación de su sabiduría o su liderazgo dentro del grupo.

    Como ya hemos publicado en otras entradas, cada día hay más estudios que hablan del impacto de la dieta en nuestra salud.

    Para ver el vídeo que resume este articulo pinche aquí.

    De acuerdo con los últimos datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística y la Organización Mundial de la Salud, existen 8 millones de personas mayores de 65 años en España y 1,2 millones padecen demencia tipo Alzheimer. Tan rápido como crece la población mayor, el número de nuevos casos aumenta significativamente.

    Un reciente estudio publicado en the Journal of Alzheimer´s Disease, concluye que el mal funcionamiento en las actividades de la vida diaria -AVD- (asociado con los estadíos de la enfermedad de Alzheimer) puede ir asociado como consecuencia de una alteración en la actividad de regiones concretas del cerebro.

    Foto de Nuria i J

    Los déficits en las actividades de la vida diaria es uno de los primeros signos de demencia. Foto de Nuria i J.

    El deterioro en actividades instrumentales de la vida diaria -o pérdida de habilidad para mantener altos niveles de actividad como calcular finanzas, recordar citas y medicamentos, y conducir- es el primer síntoma que se observa cuando una persona tiene deterioro cognitivo leve, y estos síntomas pueden consolidarse de forma progresiva hasta convertirse en la enfermedad de Alzheimer.

    Para medir los cambios producidos en la actividad cerebral, se observó el uso de energía cerebral a través del consumo metabólico que hace el cerebro del azúcar cuando requiere poner en marcha un esfuerzo cognitivo.

    El estudio estuvo liderado por investigadores del Brigam and Women´s Hospital quienes analizaron los datos de 401 participantes durante 10 años. Entre las historias clínicas de los participantes se analizó a 104 participantes clínicamente normales, 203 con deterioro cognitivo leve y 95 con demencia leve tipo Alzheimer. Todos los participantes pasaron un registro de su actividad cerebral cada 6 y 12 meses durante al menos 3 años.

    Los investigadores encontraron que el declive en la actividad cerebral en áreas frontales del cerebro -responsables del procesamiento cognitivo y la toma de decisiones- , así como en áreas temporales y parietales -asociadas con la memoria-, están asociadas a un peor funcionamiento instrumental en las actividades de la vida cotidiana a corto y largo plazo.

    Al ser el mal funcionamiento en las actividades de la vida cotidiana uno de los principales obstáculos para la pérdida de autonomía cognitiva y funcional que perjudica tanto al afectado como a su cuidador, desde Neuroname os invitamos a que sigáis estimulando vuestro cerebro con ejercicios como los que tendréis próximamente en nuestra página.

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